«Lamentablemente, por problemas internos, todavía falta consensuar candidaturas. Pero está garantizada la participación del verdadero instrumento político, Evo Pueblo, pese a la persecución política del Gobierno y agentes externos», declaró el exmandatario.
El expresidente Evo Morales ratificó este martes la realización de una marcha convocada por su movimiento político para el próximo 16 de mayo en La Paz, en medio de tensiones por su posible postulación a las elecciones presidenciales, pese a las restricciones legales que enfrenta.
Morales aseguró que la movilización está «totalmente garantizada» y anunció una reunión de emergencia con dirigentes nacionales y departamentales de su agrupación, así como con representantes de sectores sociales aliados, para ultimar detalles. Sin embargo, admitió que, debido a desacuerdos internos, no podrán presentar aún sus listas de candidatos a diputados y senadores.
«Lamentablemente, por problemas internos, todavía falta consensuar candidaturas. Pero está garantizada la participación del verdadero instrumento político, Evo Pueblo, pese a la persecución política del Gobierno y agentes externos», declaró el exmandatario.
¿Reunión entre evismo y arcismo?
En medio de la polarización, en los últimos días circularon versiones sobre un posible acercamiento entre el sector de Morales y el gobierno de Luis Arce de cara a las elecciones del 17 de agosto. Sin embargo, tanto la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, como la dirigencia del MAS desmintieron cualquier diálogo.
El propio Morales negó categóricamente estos rumores: «Quiero aclarar que no hubo reunión oficial con el Gobierno. Falsamente surgen algunos comentarios o insinuaciones», afirmó, reforzando la distancia entre ambas facciones del oficialismo.
La marcha del 16 de mayo se perfila como un nuevo pulso político de Morales, quien busca mantener influencia pese a los obstáculos legales y las divisiones dentro del MAS.
