Expresidentes y voceros lanzan amenazas; cancillerías llaman a evitar tensiones.
La disputa comenzó cuando Medvedev, a través de una publicación en X, insinuó la activación del sistema nuclear «Dead Hand», antiguo protocolo soviético. Trump respondió con una orden: reposicionar submarinos nucleares en regiones designadas como disuasión directa.
Rusia, en respuesta oficial, ha pedido que se acate con suma precaución cualquier expresión sobre armas nucleares. Peskov aclaró que las políticas las fija Putin, a diferencia de voces independientes como Medvedev, cuya retórica ha sido desautorizada por el Estado.
Mientras tanto, Washington reconoció el aumento de riesgo nuclear, recortó el ultimátum para alcanzar un acuerdo en Ucrania y activó mecanismos diplomáticos, como la visita del enviado Steve Witkoff a Moscú, para evitar un choque directo.
Este episodio reactiva el temor global sobre la estabilidad del sistema internacional, ya que EE.UU. y Rusia concentran casi el 90 % del arsenal nuclear global. Las consecuencias de una escalada inadvertida podrían ser devastadoras.
