La administración Trump impulsa un plan para suprimir más de 60 regulaciones que protegen a sectores vulnerables.

El Departamento de Trabajo de Estados Unidos, bajo la gestión de Donald Trump, ha propuesto eliminar o modificar más de 60 regulaciones laborales vigentes que protegen a millones de trabajadores. Entre las medidas más polémicas está la anulación del pago de horas extras y salario mínimo para 3.7 millones de trabajadores del sector salud domiciliaria, lo que podría afectar gravemente a este sector esencial.

Además, la propuesta incluye la reducción de requisitos de seguridad para sectores como la minería, la construcción y el transporte, así como la limitación de la supervisión federal en actividades consideradas de alto riesgo, entre ellas deportes extremos y espectáculos con animales.

Organizaciones sindicales y defensores de los derechos laborales han manifestado su profunda preocupación por estas reformas, alertando que podrían aumentar los accidentes laborales y precarizar las condiciones de trabajo. El gobierno, sin embargo, sostiene que la eliminación de estas regulaciones busca reducir la burocracia y dinamizar la economía.

El proceso de revisión está abierto a comentarios públicos, y se espera un debate intenso en los próximos meses entre trabajadores, empresarios y autoridades sobre el futuro de las garantías laborales en el país.