El órgano electoral no activó la convocatoria al balotaje por falta de resultados oficiales en Santa Cruz, donde la repetición de mesas anuladas mantiene abierto el cómputo departamental.


La convocatoria a la segunda vuelta de gobernadores quedó paralizada por la falta de cierre del cómputo en Santa Cruz. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) confirmó que no puede avanzar sin resultados oficiales completos, lo que frena el cumplimiento del calendario previsto.
El presidente del TSE, Gustavo Ávila, explicó que el procedimiento no puede ser alterado: “Si no cerramos los cómputos, no podemos proclamar resultados, y si no proclamamos resultados, no podemos convocar a segunda vuelta”. La declaración fija la dependencia directa entre el cierre técnico y la convocatoria formal.
El retraso se concentra en el departamento de Santa Cruz, donde el cómputo se mantiene en 99,71%. La cifra no se completa debido a la anulación de 30 mesas que deben repetirse. En Santa Cruz de la Sierra se repetirán cuatro mesas; en San Ignacio de Velasco, 22; y en San Javier, otras cuatro. Estas decisiones fueron asumidas por el tribunal electoral departamental tras la revisión de actas observadas.
El vocal Francisco Vargas Monasterio informó que la reposición de esas mesas es indispensable para cerrar el cómputo y consolidar los datos oficiales. Sin esos resultados, el sistema nacional no puede completar la totalidad de la votación.
La falta de cierre afecta a seis departamentos que deben ir a segunda vuelta: La Paz, Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro, Tarija y Beni. En paralelo, Cochabamba, Pando y Potosí ya concluyeron el proceso en primera vuelta.
Ávila precisó que el impacto alcanza la planificación operativa: “No podemos imprimir papeletas ni organizar la elección si no tenemos resultados oficiales”. La cadena logística permanece detenida hasta que se complete el cómputo.
El calendario electoral fijaba el 30 de marzo como fecha para emitir la convocatoria. El TSE reconoció que no se cumplirá ese plazo y trabaja con una nueva proyección para el 6 de abril, manteniendo el 19 de abril como día de votación. La reducción de tiempos condiciona la organización del proceso.
La autoridad electoral también advirtió sobre responsabilidades por el incumplimiento de plazos: “No cerrar los cómputos en el tiempo previsto es un incumplimiento de deberes”. El organismo permanece a la espera de los informes finales del tribunal departamental cruceño para completar la etapa pendiente.