El Gobierno asegura relaciones diplomáticas mínimas con naciones que no comparten valores del nuevo gobierno de Bolivia, priorizando cooperación práctica sin comprometer principios fundamentales de Estado ni identidad política boliviana.



El Gobierno boliviano ha definido una postura clara respecto a cómo se relacionará con países que mantienen sistemas políticos distintos, como Nicaragua, Cuba y Venezuela.

Según el Canciller; Fernando Aramayo, en entrevista con el diario El Deber, la estrategia oficial busca establecer un equilibrio entre la necesidad de interacción internacional y la defensa de los valores fundamentales del Estado.

Aramayo señaló que la convivencia diplomática no equivale a aceptación de prácticas políticas que contradigan la visión de Bolivia.

“Podemos interactuar y dialogar, pero eso no significa que nuestros principios se negocien”, explicó, subrayando la diferencia entre convivir y coexistir.

La coexistencia se entiende como la simple presencia y comunicación en el ámbito internacional, mientras que la convivencia implica relaciones basadas en respeto mutuo y principios compartidos.

El enfoque adoptado por la administración prioriza mantener vínculos mínimos necesarios, que permitan cooperación práctica en temas estratégicos, como comercio o seguridad, sin comprometer la ética ni la identidad política boliviana.