Un año después de su regulación, las monedas digitales se consolidan como opción sólida en el sistema financiero boliviano.

La digitalización financiera en Bolivia avanza a paso firme. En apenas un año, las operaciones con activos virtuales han tenido un crecimiento que rompe esquemas. Según datos del Banco Central de Bolivia (BCB), el monto transado con estos instrumentos pasó de 46,5 millones de dólares en el primer semestre de 2024 a 294 millones en el mismo periodo de 2025. La diferencia —equivalente a un alza del 630%— demuestra que la población está apostando por nuevas formas de pago y gestión financiera.

Desde la emisión de la Resolución de Directorio N° 082/2024, el país ha acumulado un total de 430 millones de dólares en transacciones realizadas a través de activos virtuales. La norma permitió el uso de plataformas y sistemas electrónicos para operar con este tipo de activos, facilitando el acceso a servicios financieros modernos.

El fenómeno no es sólo monetario. Según datos complementarios de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), las operaciones con activos digitales crecieron de forma exponencial. A partir de julio de 2024 hasta mayo de 2025, se ejecutaron 10.193 operaciones equivalentes a 611 millones de bolivianos. Este salto de doce veces más respecto al mismo periodo anterior muestra un cambio en la conducta de los usuarios.

Estos activos —incluyendo criptomonedas y tokens— se están utilizando para enviar remesas, pagar servicios, realizar compras internacionales y facilitar operaciones comerciales pequeñas. Los principales actores son personas naturales, que constituyen el 86% de los usuarios. Dentro de este grupo, el 77% son varones, lo que revela una brecha de género que también será abordada en las políticas educativas y regulatorias del sector.

Consciente del auge de estos instrumentos, el BCB ha desplegado un Plan de Educación Económica y Financiera con talleres presenciales y virtuales en todo el país. El objetivo es explicar, de forma clara y accesible, qué son los activos virtuales, cómo funcionan, qué riesgos implican y qué precauciones deben tomarse. De esta manera se busca un uso más consciente y seguro, evitando fraudes y malentendidos.

En paralelo, el Ejecutivo boliviano ha dado un paso clave al aprobar el Decreto Supremo N° 5384. Esta norma regula el ecosistema de tecnología financiera, legaliza las Empresas de Tecnología Financiera (Fintech), define conceptos como activos tokenizados y blockchain, y crea la figura del Proveedor de Servicios de Activos Virtuales (PSAV). El decreto también incorpora recomendaciones internacionales del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT).