El presidente advierte que Bolivia no aceptará imposiciones de potencias ni élites locales.

En La Paz, Arce advirtió que el país no permitirá su sometimiento a intereses imperiales, aun si estos provienen de vecinos o potencias económicas cercanas. Destacó la importancia de preservar “nuestros recursos naturales” y resguardar la autodeterminación nacional.

Recordó la historia de La Paz como escenario de rebelión y orgullo nacional, donde se abolieron las jerarquías entre el pueblo alto y bajo ya en 1809. Esta tradición, afirmó, sigue vigente frente a cualquier signo de opresión.

Con estas palabras, envió un mensaje claro de defensa de la soberanía nacional y rechazo a cualquier forma de dominación extranjera o local que afecte la voluntad popular.