El presidente boliviano propone dejar atrás la dependencia capitalista y construir una complementariedad productiva entre los países del bloque.
Durante la Cumbre de Presidentes del Mercosur y Estados Asociados, celebrada este jueves en el marco de la LXVI Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común, Bolivia presentó una firme postura a favor de una integración regional basada en la producción, el valor agregado y la solidaridad entre naciones.
El presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora, fue enfático al señalar que el bloque debe superar una lógica comercial limitada a la libre circulación de bienes y servicios. “Debemos aspirar a una verdadera integración productiva. Solo así fortaleceremos nuestras cadenas de valor y aprovecharemos las potencialidades de cada país de manera complementaria”, expresó.
La propuesta boliviana se basa en la necesidad de que los países del Mercosur construyan una articulación económica real, en la que no prime la competencia desleal, sino la cooperación estratégica entre las diversas capacidades productivas de los Estados. Arce remarcó que no se trata únicamente de vender más, sino de producir de forma integrada, con mayor valor agregado, y con beneficios distribuidos de manera justa.
En ese sentido, también advirtió sobre los límites de una integración subordinada a los intereses del capital transnacional. “No podemos continuar dependiendo de un sistema que empobrece a nuestras economías. Tenemos que pensar en una integración soberana, que libere a América Latina de su histórica dependencia capitalista”, sostuvo.
El mandatario boliviano también insistió en que el desarrollo del bloque debe construirse sobre la base de las diferencias, apostando por un crecimiento simétrico que cierre brechas y beneficie sobre todo a los sectores más vulnerables. “No se trata solo de crecer económicamente, sino de generar condiciones de vida digna para todos nuestros pueblos”, afirmó.
Una parte esencial de la propuesta boliviana apunta a la convergencia entre bloques regionales. Arce destacó que Bolivia, como miembro pleno tanto del Mercosur como de la Comunidad Andina (CAN), puede jugar un papel clave en acercar ambas instancias de integración. “No solo debemos pensar en términos económicos, también debemos avanzar en lo social, en lo político, en lo cultural. Eso es verdadera integración”, agregó.
Además, reiteró el compromiso de Bolivia con la unidad del Mercosur, llamando a trabajar en base a principios de equidad, complementariedad y respeto mutuo. En tiempos de incertidumbre global, Bolivia apuesta por un Mercosur más fuerte, más solidario y con voz propia.
La posición de Bolivia no solo refleja una visión económica alternativa, sino también una clara apuesta política por un nuevo modelo de integración regional. Uno que apunte al desarrollo soberano, a la justicia social y a la defensa de los intereses comunes de América del Sur.
