Un proyecto social transforma material incautado en mobiliario escolar para comunidades educativas vulnerables

La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierra (ABT) en Pando ha puesto en marcha una iniciativa que convertirá madera decomisada en más de 2.000 pupitres para escuelas de zonas rurales durante 2025. Androcles Puerta, director regional de la institución, informó que ya se han fabricado 300 unidades con este sistema que combina recursos públicos, aportes privados y trabajo comunitario.

Un modelo colaborativo con triple impacto

El programa opera bajo un esquema innovador:

•    La ABT dona madera incautada de comercio ilegal (amparada en la Ley 337)

•    Empresas forestales contribuyen con retazos no comerciales

•    Carpinteros locales transforman la materia prima, recibiendo el 40% de la madera como pago

«Estamos beneficiando a escuelas en áreas remotas mientras reactivamos la economía local», destacó Puerta. Las unidades educativas reciben mobiliario gratuito y los artesanos obtienen materiales para su sustento.

Beneficios extendidos

El proyecto no solo soluciona el déficit de mobiliario escolar en comunidades indígenas y campesinas, sino que:

•    Da uso social a recursos decomisados

•    Promueve la economía circular con madera que sería destruida

•    Fortalece las capacidades productivas locales

Con esta iniciativa, la ABT demuestra cómo la regulación ambiental puede generar valor social, transformando un problema (el comercio ilegal de madera) en una oportunidad para mejorar la educación y apoyar a los pequeños productores del departamento.