Bolívar fue superado en Argentina por fallas defensivas y una expulsión, mientras Always Ready desperdició ocasiones en El Alto y recibió un gol en el cierre que cambió el resultado.
El inicio de la Copa Libertadores dejó a los dos representantes bolivianos en una posición incómoda desde la primera jornada. Bolívar no logró sostener su estructura en Mendoza y terminó condicionado por errores propios. Always Ready, en cambio, impuso condiciones en casa, pero no resolvió frente al arco y fue sorprendido en el final. Ambos resultados obligan a una reacción inmediata.
BOLÍVAR QUEDA EXPUESTO Y NO LOGRA REACCIONAR
El equipo celeste entró al partido con desorden en la última línea y lo pagó de inmediato. En la primera acción clara del rival, Independiente Rivadavia aprovechó un mal retroceso y resolvió con eficacia. La jugada dejó a la defensa mal posicionada y permitió una definición directa ante Carlos Lampe.
El gol temprano marcó el desarrollo. Bolívar intentó reacomodarse, pero no logró corregir la distancia entre mediocampo y defensa. Esa desconexión fue aprovechada de forma constante por el equipo argentino, que encontró espacios y generó peligro con ataques directos.
Dorny Romero tuvo las opciones más claras para empatar, pero no logró concretar. La falta de precisión en el último toque volvió a aparecer en un partido donde cada detalle tuvo peso. En el otro arco, Lampe intervino para evitar que la diferencia aumente, en especial en una jugada aérea que terminó en el travesaño.
En el complemento, los errores se repitieron. Una salida fallida dejó a un atacante rival en posición de gol, aunque la definición no fue efectiva. Bolívar no encontró estabilidad ni en defensa ni en la construcción ofensiva.
La expulsión de José Sagredo terminó de complicar el escenario. La infracción que derivó en la roja directa dejó al equipo con diez hombres y sin capacidad de respuesta. “Con uno menos se hizo cuesta arriba, no pudimos sostener el ritmo”, expresó un futbolista al término del encuentro.
El resultado se mantuvo por intervenciones puntuales y una acción invalidada tras revisión arbitral, pero el desarrollo fue claro. Bolívar deberá ajustar su funcionamiento si quiere competir en el grupo.
ALWAYS READY DOMINA, PERO QUEDA VACÍO AL FINAL
En El Alto, Always Ready tomó el control desde los primeros minutos. La posesión y la iniciativa estuvieron del lado local, que generó varias situaciones claras sin lograr concretar.
El primer aviso serio fue un remate que impactó en el poste, reflejando lo que sería una constante: llegada con peligro, pero sin efectividad. A partir de ese momento, el equipo boliviano manejó el partido, instalándose en campo rival.
La figura del encuentro fue el arquero Gonzalo Valle, quien respondió en cada intervención. Atajó remates de media distancia y resolvió con seguridad en jugadas exigentes. “Nos tocó resistir y aprovechar la que tuvimos”, señaló tras el compromiso.
Always insistió durante todo el primer tiempo. Los intentos de Nava, Cuéllar y Lima no alcanzaron para romper el cero. La falta de definición mantuvo en partido a Liga de Quito, que apostó por esperar y salir rápido.
En la segunda mitad, el trámite se sostuvo. El equipo local continuó generando, pero empezó a mostrar desgaste. La visita encontró espacios en los minutos finales y aprovechó una de las pocas oportunidades claras.
En tiempo añadido, un ataque directo dejó a Gabriel Villamil en posición favorable. El mediocampista definió sin oposición y estableció el 0-1. El golpe fue inmediato y dejó sin reacción al equipo alteño.
Always tuvo una última llegada con un cabezazo que exigió otra intervención del arquero rival, pero no alcanzó. “Tuvimos el control, pero faltó cerrar las jugadas”, reconocieron desde el plantel tras el pitazo final.
