Allanamientos, seguimiento y detenciones marcaron el operativo que derivó en la aprehensión en Santa Cruz. Autoridades aseguran que la investigación se sustenta en indicios económicos verificados y actuaciones legales.


La aprehensión de Luis Marcelo Arce Mosqueira, hijo del expresidente Luis Arce, fue el resultado de una operación articulada entre la Policía Boliviana y el Ministerio Público, que ejecutaron acciones simultáneas en la capital cruceña para dar cumplimiento a una orden fiscal por presunta legitimación de ganancias ilícitas.
El despliegue comenzó con el ingreso de efectivos a un inmueble ubicado en la zona de Equipetrol, considerado uno de los puntos clave dentro de la investigación. Aunque el investigado no fue encontrado en ese lugar, los agentes procedieron al secuestro de dinero en efectivo, tanto en moneda extranjera como nacional, además de un vehículo y objetos que ahora forman parte del material bajo análisis. “La actuación policial responde a una orden legal y a un trabajo previo de recolección de indicios”, afirmó una autoridad del área de seguridad, confirmando la legalidad del procedimiento.
Tras ese primer paso, se activó un rastreo que permitió ubicar a Arce Mosqueira en otro sector de la ciudad. De acuerdo con el informe oficial, el investigado fue identificado mientras se desplazaba en un vehículo y habría intentado evadir la intervención. “Se logró su interceptación oportuna por parte de la Policía Boliviana”, declaró el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien detalló que el operativo se extendió durante varias horas.
La intervención no se limitó a la captura del hijo del exmandatario. Cuatro personas que se encontraban en su entorno inmediato también fueron aprehendidas y trasladadas a dependencias policiales para fines investigativos. Según las autoridades, estas detenciones forman parte de la misma línea de indagación que busca esclarecer posibles vínculos con los hechos investigados.
El caso está bajo la dirección del fiscal Néstor Torrez Tapia, quien firmó el mandamiento de aprehensión con base en los elementos reunidos durante la fase preliminar. Documentos difundidos por medios estatales señalan que el Ministerio Público considera que existen indicios suficientes para atribuir al investigado una conducta compatible con el delito que se investiga.
“Se han identificado movimientos económicos que ameritan un análisis profundo y que han motivado la acción fiscal”, indicó una fuente vinculada al proceso, remarcando que la investigación se encuentra en pleno desarrollo y sujeta a la incorporación de nuevos elementos probatorios.
El expediente incluye a otros integrantes del entorno familiar del exjefe de Estado. En la misma causa aparecen mencionados el propio Luis Arce y sus hijos Rafael y Camila, lo que amplía el alcance del proceso y genera repercusiones en el ámbito político. Las autoridades han reiterado que cada situación será evaluada de manera independiente conforme avance la investigación.
La figura penal de legitimación de ganancias ilícitas, bajo la cual se ejecutó la aprehensión, está relacionada con la presunta incorporación de recursos de origen irregular al sistema económico formal. En este caso, las pesquisas apuntan a operaciones financieras que estarían siendo sometidas a peritajes especializados.
El nombre de Marcelo Arce Mosqueira no es nuevo en el registro de denuncias públicas. Años atrás fue señalado por supuestas intervenciones en gestiones vinculadas a proyectos estratégicos, particularmente en el sector del litio. Aquella causa no prosperó en instancias judiciales tras ser desestimada por falta de pruebas que acreditaran los hechos denunciados.
En paralelo, el entorno familiar enfrenta otros procesos abiertos. Rafael Arce, hermano del ahora aprehendido, es investigado en un caso distinto por presunto enriquecimiento ilícito y uso indebido de influencias, relacionado con la adquisición de extensas propiedades en el oriente del país. Estas investigaciones avanzan por cuerda separada, aunque mantienen la atención pública sobre la familia del exmandatario.
El ministro Marco Antonio Oviedo rechazó versiones que atribuyen motivaciones políticas a la aprehensión. “Aquí no hay persecución ni revancha; lo que hay es un proceso que se sustenta en elementos concretos”, afirmó, insistiendo en que las actuaciones responden a un trabajo técnico de las instancias competentes.
Tras su captura, Arce Mosqueira fue conducido a dependencias del Departamento Especializado de Lucha Contra la Corrupción (DELCC), donde permanece bajo custodia a la espera de prestar su declaración informativa ante el Ministerio Público. La autoridad fiscal deberá definir en las próximas horas la imputación formal y solicitar las medidas cautelares correspondientes.
Desde el entorno del expresidente, en declaraciones previas, se ha insistido en que las acusaciones carecen de fundamento. “Se demostrará la falsedad de los señalamientos en las instancias legales”, expresó en su momento Luis Arce, quien también manifestó su intención de asumir la defensa de su familia.
Mientras avanzan las actuaciones, los investigadores concentran su trabajo en el análisis de la documentación incautada y en la verificación de posibles vínculos económicos. Las pericias financieras y la revisión de registros serán determinantes para el desarrollo del proceso que ahora se encuentra bajo control judicial.