La defensa del uruguayo asegura que no existió testimonio ante un juez en Estados Unidos y cuestiona la versión oficial, además de denunciar presuntas irregularidades en su traslado desde Bolivia.


La afirmación de autoridades bolivianas sobre una supuesta declaración de Sebastián Marset en Estados Unidos fue rebatida de manera directa por su abogado, Santiago Moratorio, quien precisó, en una conferencia de prensa en Paraguay, que su cliente no emitió ninguna manifestación durante la reciente audiencia judicial.
El jurista explicó que la comparecencia se realizó ante un juez magistrado y tuvo un carácter estrictamente administrativo. “Se trató de una diligencia breve, sin contenido probatorio ni declaraciones. Nuestro defendido no habló”, sostuvo, descartando cualquier versión que sugiera confesiones o aportes de información por parte del acusado.
Moratorio enfatizó que la audiencia tuvo como único propósito formalizar aspectos iniciales del proceso, entre ellos la confirmación de identidad y la comunicación sobre la futura conformación del equipo legal. “En ningún momento nuestro defendido hizo ninguna declaración, absolutamente ninguna”, reiteró, buscando dejar sin margen de interpretación las versiones difundidas.
La posición de la defensa difiere de lo señalado por autoridades bolivianas, que habían indicado públicamente que Marset no se acogió al silencio y que sí habría prestado testimonio ante instancias judiciales en Estados Unidos.
El abogado también aportó detalles sobre la situación actual de su cliente, quien permanece en el distrito de Alexandria, en Virginia, bajo jurisdicción federal. En ese lugar se prevé una nueva audiencia para el 20 de marzo, instancia en la que el equipo jurídico ya estará formalmente constituido para encarar la defensa frente a los cargos por presunta conspiración para el lavado de dinero.
En paralelo, Moratorio cuestionó la forma en que se produjo el traslado de Marset hacia territorio estadounidense. Según su versión, no existió un procedimiento de extradición conforme a derecho, sino una expulsión ejecutada en tiempos reducidos. “Fue un traslado irregular, llamativo y fuera de los márgenes legales”, afirmó.
El abogado detalló que la detención ocurrió en horas de la madrugada y que, en pocas horas, su defendido ya había sido enviado fuera del país. A su criterio, ese procedimiento habría impedido el ejercicio pleno del derecho a la defensa y el acceso a recursos legales establecidos en la normativa boliviana.
Además, sostuvo que no se respetaron disposiciones legales que garantizan plazos mínimos para que un ciudadano extranjero pueda impugnar decisiones administrativas antes de ser expulsado. Estas observaciones forman parte de la estrategia de la defensa, que busca cuestionar no solo las acusaciones en curso, sino también la legalidad de las actuaciones previas que derivaron en la actual situación judicial de Marset.