El vicepresidente Edmand Lara refuerza su liderazgo político en El Alto, convocando a su militancia a demostrar nuevamente en las urnas que su voto fue determinante en la victoria presidencial de Rodrigo Paz Pereira.
Edmand Lara, en su faceta de jefe de la agrupación Nuevas Ideas con Libertad, regresó a la escena pública alteña con un discurso que deja claro su propósito: consolidar un capital político que, según él, ya definió una Presidencia y ahora puede decidir el control de la segunda ciudad más grande del país. Ante una multitud concentrada para proclamar a Gabriel Mamani como candidato a la Alcaldía, Lara afirmó que el poder de su movimiento debe quedar inscrito de nuevo en las actas electorales.
La presencia de Freddy Vidovic, su abogado y exministro de Justicia, fue utilizada como ejemplo del enfrentamiento abierto con sectores que Lara califica como corruptos. Señaló que su destitución no fue una decisión institucional, sino un castigo por haber enfrentado intereses que no quieren soltar los privilegios estatales. “Esta es la prueba de cómo actúan quienes se creen dueños del país. Pero hoy sabemos que el verdadero poder está en nuestro voto”, espetó.
El Vicepresidente remarcó que no permitirá que “viejos operadores” se reciclen en cargos públicos mientras la ciudadanía exige cambios reales. Recordó que quisieron imponer como ministro a una persona con procesos pendientes y afirmó que ese tipo de decisiones buscan mantener impunidad. En contraste, sostuvo que Mamani representa una renovación política nacida desde las calles y las plataformas digitales, como él mismo.
Durante su intervención, lanzó un mensaje directo al entorno de Rodrigo Paz: fue su estructura, su gente y su liderazgo los que construyeron el triunfo presidencial. “Les guste o no, la victoria se la dimos nosotros. Ahora El Alto debe demostrarlo otra vez”, declaró, reafirmando que el 85 por ciento de la votación que llevó a Paz al poder provino de su respaldo.
Además, disparó contra la alcaldesa Eva Copa, acusándola de haber traicionado la confianza ciudadana y de gobernar con prácticas que perjudicaron a los alteños. Aseguró que su movimiento no permitirá que continúe una administración que, a su juicio, ha defraudado a la población. “Llegó la hora de castigar a quienes fallaron. Nuestro voto es la herramienta para limpiar la casa”, sentenció.
