La dirigencia del Movimiento al Socialismo comunicó la expulsión del presidente saliente, argumentando presunto desvío de fondos y denuncias de corrupción, además de supuesta traición interna durante el último proceso electoral.

La dirigencia nacional del Movimiento al Socialismo (MAS) informó este jueves que determinó la expulsión de Luis Arce Catacora de sus filas, después de una evaluación interna realizada tras el proceso electoral general. La decisión fue anunciada en una conferencia de prensa encabezada por Grover García, presidente del partido, en la que se detallaron las razones que llevaron a esta medida, en medio de un escenario político marcado por divisiones internas.

Durante su intervención, García señaló que la determinación surge como resultado de una revisión del desempeño del partido en la reciente contienda electoral, en la cual el MAS obtuvo un 3,17% de apoyo, muy por debajo de los resultados alcanzados en anteriores elecciones nacionales. Según el dirigente, se identificaron situaciones que, a criterio de la dirigencia, afectaron directamente el rendimiento del partido.

Entre los argumentos expuestos, García sostuvo que existió una supuesta “traición a candidatos del partido” durante la primera vuelta, lo que habría debilitado las estructuras internas de campaña y perjudicado a postulantes en diferentes regiones del país. Aunque no se mencionaron nombres concretos ni hechos específicos, se remarcó que la revisión se basó en informes orgánicos de las direcciones departamentales y municipales.

Un segundo punto presentado por la dirigencia se refiere a un presunto desvío de recursos económicos pertenecientes al partido. García afirmó que se cuentan con reportes internos que indican movimientos irregulares de fondos durante el periodo en el que Arce ejercía la presidencia del país. No obstante, no se hizo pública documentación que respalde dichas afirmaciones en la conferencia de prensa.

A esto se suma un tercer elemento: las denuncias de corrupción que fueron presentadas en diferentes instancias contra el presidente saliente. La dirigencia señaló que, ante estas acusaciones, se solicitó formalmente al Ministerio Público abrir o continuar las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos. Según García, el objetivo de esa solicitud es que la justicia determine la veracidad o falsedad de los señalamientos, a fin de mantener la transparencia dentro del instrumento político.

La decisión de expulsión se da en un contexto de fractura interna que se profundizó en los últimos meses, marcada por la confrontación entre sectores identificados con Evo Morales y aquellos que respaldaban a Arce. Durante ese periodo, ambos bloques se acusaron mutuamente de intentar controlar la estructura partidaria y de incurrir en prácticas ajenas a la línea orgánica del MAS.

El presidente, Luis Arce no emitió respuesta pública a esta decisión. Tampoco se conoció alguna convocatoria oficial de parte de sus allegados o excolaboradores para pronunciarse sobre las acusaciones difundidas por la dirigencia nacional del partido.