Donald Trump rechazó públicamente los rumores sobre un ataque armado, aunque persisten despliegues navales y acusaciones cruzadas que agravan la frágil relación entre Caracas y Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este viernes que su administración esté preparando operaciones militares contra Venezuela, luego de que medios estadounidenses publicaran informes que apuntaban a posibles ataques planificados por el Pentágono.

Durante un intercambio con periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One, el mandatario fue consultado sobre las versiones que circulaban en la prensa. “No estamos considerando ningún ataque contra Venezuela”, respondió sin titubeos, tratando de poner fin a las especulaciones que se habían extendido en las últimas horas.

Los reportes del Miami Herald y The Wall Street Journal señalaron que Washington habría analizado posibles ofensivas sobre objetivos militares venezolanos, en el marco de lo que denominaron “operaciones preventivas” contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Sin embargo, la Casa Blanca descartó oficialmente esas informaciones, tildándolas de “infundadas” y “sin respaldo real”.

Pese a ello, las maniobras militares estadounidenses en el Caribe continúan generando desconfianza en Caracas. Desde hace meses, buques de guerra, submarinos nucleares y aviones de combate permanecen desplegados en la región bajo el argumento de “combatir el narcotráfico”, aunque Venezuela sostiene que el verdadero propósito es ejercer presión política y militar.

En respuesta a la creciente presencia extranjera, el presidente Nicolás Maduro denunció que su país enfrenta una “guerra no declarada”, impulsada por Estados Unidos para promover un cambio de gobierno. “El pueblo venezolano no permitirá una invasión ni una intervención disfrazada de ayuda humanitaria”, advirtió el mandatario durante un acto transmitido por la televisión estatal.

Maduro reiteró que el Gobierno norteamericano busca “una guerra prolongada que justifique su control económico y geopolítico sobre América Latina”, comparando la situación con los conflictos desarrollados en Medio Oriente.

En ese contexto, la Fuerza Armada venezolana, junto con la Milicia Nacional Bolivariana y unidades policiales, realizaron nuevos ejercicios defensivos en los estados costeros del país, bajo la supervisión del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. El alto mando aseguró que tales prácticas buscan “fortalecer la capacidad operativa ante cualquier amenaza externa”.

Semanas atrás, Trump reconoció haber autorizado operaciones encubiertas de inteligencia en territorio venezolano, lo que desató críticas en Caracas y reavivó la desconfianza sobre los verdaderos objetivos de Washington. El Gobierno venezolano considera que esas acciones se complementan con sanciones financieras, bloqueos comerciales y campañas mediáticas destinadas a debilitar la economía nacional.

Aunque la desmentida de Trump intenta calmar los ánimos, los analistas coinciden en que la tensión entre ambos países sigue siendo alta. El silencio sobre las operaciones militares en el Caribe y la persistente retórica de confrontación alimentan la percepción de un escenario inestable, en el que cualquier movimiento podría reactivar el fantasma de la intervención.