El gobierno venezolano denuncia que Washington difundió imágenes creadas con inteligencia artificial para acusar a Caracas de narcotráfico, mientras crece la tensión militar en aguas del Caribe.

El martes, el Ejecutivo venezolano denunció que un video publicado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el supuesto registro de la destrucción de una embarcación cargada de drogas proveniente de Venezuela, habría sido fabricado con inteligencia artificial.

La acusación fue planteada por el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, quien utilizó su canal de Telegram para difundir un informe técnico que cuestiona la autenticidad del material. Según el documento, la plataforma de análisis Gemeni concluyó que las imágenes presentan características de animación digital, con movimientos poco naturales, ausencia de detalles realistas y un estilo gráfico que se asemeja más a una representación artificial que a una grabación real.

“Marco Rubio sigue alimentando engaños y arrastrando a su presidente hacia una confrontación innecesaria”, escribió Ñáñez, en alusión al senador republicano que ha impulsado la línea más dura contra Caracas. “No se puede justificar una agresión militar con pruebas fabricadas”.

El video en cuestión muestra la explosión de una pequeña embarcación. Trump aseguró que se trataba de una operación exitosa contra el grupo delictivo Tren de Aragua y afirmó que once personas murieron durante el ataque. Sin embargo, la parte venezolana considera que estas declaraciones buscan construir un relato para legitimar la presencia de tropas estadounidenses en la región.

El contexto de esta denuncia está marcado por el aumento de efectivos militares estadounidenses en el Caribe. En las últimas semanas, Washington desplegó más de cuatro mil infantes de Marina, tres destructores, un submarino de ataque y otros equipos bélicos. La administración norteamericana sostiene que el objetivo es combatir a los cárteles del narcotráfico. No obstante, expertos en seguridad recuerdan que el 90 % de la droga que ingresa a Estados Unidos llega a través del océano Pacífico, no por el Caribe.

Caracas respondió a estas maniobras con nuevas medidas de seguridad. El gobierno anunció el despliegue de drones de vigilancia, patrullajes de la Infantería de Marina en zonas fluviales estratégicas y un plan de alistamiento militar voluntario frente a lo que considera una amenaza inminente.

“Venezuela no es una amenaza para nadie, pero sí defenderá su soberanía ante cualquier intento de intervención”, recalcó Ñáñez en su pronunciamiento.