Carreteras, viviendas, fibra óptica y radiobases avanzan en todos los departamentos. El Gobierno invierte más de Bs 4.000 millones en infraestructura que conecta personas, mercados y sueños en cada región.



El mapa de Bolivia se está redibujando a base de asfalto, acero y fibra óptica. En los últimos años, las obras públicas han dejado de ser anuncios y se han convertido en realidades visibles para comunidades que antes se sentían aisladas.

Más de 4.000 millones de bolivianos fueron invertidos por el Gobierno del presidente Luis Arce en proyectos que abarcan desde viviendas y telecomunicaciones hasta carreteras y redes de internet de alta velocidad. El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, asegura que este despliegue “no tiene precedentes” y que ha cambiado el ritmo de ejecución en comparación con gestiones pasadas.

Uno de los hitos más destacados es el avance en infraestructura vial. Beni, por ejemplo, ha sumado más de 700 kilómetros de carreteras concluidas, triplicando lo construido por gobiernos anteriores. En Pando, la vía Porvenir–Puerto Rico sigue en marcha, abriendo posibilidades de comercio y turismo.

Santa Cruz ve fortalecidas sus conexiones con la consolidación de rutas que van desde los valles cruceños hasta Comarapa, y desde Okinawa y Los Troncos hasta San José, San Ignacio, Yapacaní y Montero. Estas carreteras no solo mueven vehículos; mueven economías locales, permiten que la producción agrícola llegue fresca y a tiempo a los mercados y que las familias se mantengan unidas.

En el altiplano, La Paz suma obras como la carretera Escoma–Pacobamba y la rehabilitación de Unduavi–Chulumani, vital para las Yungas. Oruro avanza hacia Challapata y mejora la vía La Joya–Chuquichambi, mientras Tarija impulsa tramos como Achoral–Chore y La Vertiente–Palo Marcado.

El “corredor del litio” Uyuni–Hito 60, en Potosí, es otro símbolo del nuevo impulso. Con más de Bs 1.400 millones de inversión, conectará la región con Chile y Paraguay, fortaleciendo la exportación de minerales y el turismo.

Chuquisaca celebra la Doble Vía Sucre–Yamparaez, y Cochabamba progresa con el tramo Anzaldo–Toro. El ministro Montaño resume la magnitud del trabajo con una frase: “No hay un solo departamento que no haya recibido su carretera”.