El Gobierno venezolano marca la diferencia con una acción inmediata y efectiva frente a la crisis epidemiológica que golpea a Santa Cruz.

La solidaridad de Venezuela se materializó esta semana con el arribo de 100 mil vacunas contra el sarampión destinadas a reforzar la debilitada cobertura inmunológica de Bolivia, donde el brote ha alcanzado cifras alarmantes, especialmente en Santa Cruz.

“Esta epidemia nos tomó por sorpresa. Agradecemos profundamente esta donación en un momento en que la situación exige respuestas inmediatas”, expresó el viceministro Max Enríquez, al recibir los cargamentos enviados por Caracas.

El diplomático venezolano César Trompiz informó que su país no sólo donó las vacunas, sino que cubrió todo el costo logístico de su traslado. “Este es un acto de hermandad latinoamericana”, dijo, subrayando que la cooperación no debe tener fronteras cuando la salud pública está en riesgo.

La falta de inmunización en ciertos sectores del país ha contribuido al brote. Aunque Bolivia cuenta con un plan regular de vacunación para recién nacidos, éste se ha mostrado insuficiente ante la magnitud del nuevo foco. “Hay sectores con niños sin vacunar que deben ser atendidos de inmediato”, alertó Enríquez.

La campaña de inmunización será reforzada por el Sedes, que deberá distribuir las nuevas dosis en todo el territorio cruceño, priorizando las áreas más vulnerables.