Aunque la Ley 018 del Órgano Electoral impide que Hassenteufel ocupe por tercera vez consecutiva la presidencia (tras ser elegido en 2021 y reelecto en 2023), la norma establece que, en ausencia del titular, el vicepresidente asume la dirección.
Óscar Hassenteufel, quien no pudo ser reelegido como presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) por limitaciones legales, fue designado vicepresidente del organismo por unanimidad (con seis votos) y, ante la ausencia de un titular, continuará dirigiendo la institución hasta que se logre un acuerdo para elegir a su sucesor.
La falta de consenso entre los vocales quedó en evidencia durante una maratónica sesión de siete horas, en la que ninguno de los dos candidatos que se autopropusieron para la presidencia, Tahuichi Tahuichi y Nancy Gutiérrez, obtuvo respaldo alguno.
Hassenteufel mantendrá el liderazgo pese a cambio de rol
Aunque la Ley 018 del Órgano Electoral impide que Hassenteufel ocupe por tercera vez consecutiva la presidencia (tras ser elegido en 2021 y reelecto en 2023), la norma establece que, en ausencia del titular, el vicepresidente asume la dirección. Por ello, el vocal seguirá al mando del TSE mientras persista el vacío en la presidencia.
«Hubo consenso en respaldarlo como vicepresidente, pero ningún vocal quiso asumir la responsabilidad de la presidencia», explicó Tahuichi Tahuichi tras la sesión.
ELECCIÓN FRUSTRADA Y CALENDARIO ELECTORAL EN MARCHA
El pleno del TSE dejó pendiente la elección del presidente, pese a que el mandato de la actual directiva vence a fin de mes.
La incertidumbre ocurre en un momento crítico: el organismo debe garantizar el proceso de las elecciones generales del 17 de agosto, cuyo cronograma ya está en ejecución.
Hassenteufel, reconocido por figuras como el expresidente Jorge «Tuto» Quiroga por su «manejo transparente», mantendrá así su influencia en la gestión electoral, aunque ahora desde un rol formalmente secundario.
Los datos
• El TSE deberá reiniciar negociaciones para elegir un presidente, mientras Hassenteufel ejerce funciones ejecutivas.
• La presión política y mediática podría aumentar si el estancamiento se prolonga, en medio de un año electoral.
• Los vocales tienen hasta diciembre de 2024 en sus cargos, cuando culmina el periodo de todo el tribunal.
