Edmand Lara denuncia que eliminación de subvenciones a hidrocarburos aumentará costos inmediatos y presionará precios de alimentos, transporte y servicios, afectando directamente a los sectores más vulnerables del país.

El vicepresidente Edmand Lara salió al paso del Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles, y dejó en claro su oposición a la medida adoptada por el presidente Rodrigo Paz. La autoridad afirmó que no tuvo conocimiento previo de la norma y calificó la decisión como un error de alta repercusión social y económica.

En declaraciones al programa No Mentirás, Lara indicó que la promulgación del gasolinazo careció de coordinación institucional y que su aplicación inmediata impactará de forma directa sobre los hogares de menores recursos. “Rechazo estas medidas, no tenía conocimiento y no es lo correcto”, manifestó.

El decreto establece un incremento abrupto de los precios de los combustibles. La gasolina especial pasó de Bs 3,72 a Bs 6,96 por litro, mientras que el diésel subió de Bs 3,74 a Bs 9,80, valores que entraron en vigencia desde la noche del miércoles. Según la normativa, los nuevos precios estarán vigentes por seis meses, con revisiones posteriores.

Además de la eliminación de la subvención, el Ejecutivo anunció ajustes sociales que incluyen la Renta Dignidad de Bs 500, el bono Juancito Pinto de Bs 300 y un bono cuatrimestral para padres sin aporte contributivo. Lara sostuvo que estas medidas no compensan el impacto económico inmediato que tendrá la eliminación de subsidios sobre los sectores populares.

El vicepresidente advirtió que los aumentos de combustible provocarán incrementos automáticos en los costos del transporte público, los alimentos y servicios esenciales, afectando especialmente a las familias con menores ingresos. Señaló que la medida debía aplicarse de manera gradual y vinculada a una reactivación económica sostenida.

Lara también cuestionó la oportunidad de la decisión, tomada a pocos días de las fiestas de fin de año, cuando los hogares ya enfrentan mayores gastos. Reiteró que la eliminación de la subvención debía ejecutarse de manera progresiva y coordinada para evitar un golpe directo al poder adquisitivo de la población y para mantener la estabilidad económica de los sectores más vulnerables.