El Órgano Electoral estudia adelantar plazos de sustitución de postulantes para garantizar impresión eficiente de más de 500 tipos de papeletas, cumpliendo el calendario electoral sin afectar legalidad vigente.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) evalúa un ajuste en los plazos para reemplazar candidaturas con el objetivo de responder a los requerimientos logísticos de las elecciones subnacionales del 22 de marzo de 2026. La medida busca asegurar que los partidos, alianzas y agrupaciones ciudadanas dispongan de tiempo suficiente para sustituir candidatos inhabilitados sin comprometer la producción y distribución de material electoral.
Gustavo Ávila, presidente del TSE, explicó que la normativa actual permite cambios de candidatos hasta 72 horas antes de la votación, pero este margen resulta insuficiente ante la complejidad de imprimir más de 500 modelos de papeletas distintas. Por ello, la Sala Plena del TSE recibirá la propuesta de establecer un plazo anticipado, adaptado a los requerimientos operativos y de planificación.
Ávila precisó que la modificación se gestionará mediante una resolución interna, sin necesidad inmediata de una reforma legislativa, dado que esta última implicaría tiempos más largos y riesgos de retrasos en el calendario electoral. El enfoque se centra en la interpretación normativa de la ley existente para mantener la validez jurídica del proceso.
En paralelo, los Tribunales Electorales Departamentales (TED) comenzaron la revisión de 34.618 carpetas presentadas por los candidatos, proceso que inició el sábado pasado y se desarrolla con refuerzos de personal técnico para garantizar la conclusión antes del 3 de enero. Posteriormente, el 5 de enero se conocerán los informes finales, paso previo a la publicación nacional de las listas de candidatos habilitados e inhabilitados prevista para el 9 de enero.
Ávila subrayó que, aunque los ciudadanos pueden presentar amparos constitucionales, no se permitirá ninguna modificación del calendario ni de las etapas ya programadas, respetando así el principio de preclusión, que impide retroceder procedimientos que ya se ejecutaron.
El presidente del TSE enfatizó que la integridad del proceso electoral se asegura mediante el estricto cumplimiento de la Constitución y la normativa vigente. Asimismo, convocó a todos los administradores de justicia y responsables de la organización electoral a mantener la responsabilidad y transparencia en cada etapa, garantizando que la planificación y ejecución del proceso no sufran alteraciones.
