El pitazo final desató la euforia del Tottenham. 17 años después de su último título —la Copa de la Liga en 2008— y más de cuatro décadas después de su último éxito europeo —la Copa de la UEFA de 1984—, los ‘Spurs’ vuelven a tocar la gloria internacional.

Después de 41 años de sequía en torneos europeos, el Tottenham Hotspur volvió a levantar un trofeo internacional. El conjunto londinense se impuso por 1-0 al Manchester United en la final de la UEFA Europa League, disputada en un San Mamés repleto y tenso, gracias a un solitario gol de Brennan Johnson poco antes del descanso. Un triunfo histórico que devuelve a los ‘Spurs’ a la elite europea: jugarán la próxima Champions League.
El técnico australiano Ange Postecoglou cumplió su promesa de conquistar un título en su segundo año al mando, en una temporada que parecía destinada al olvido. Lo logró justo dos años después de la salida de su gran ídolo, Harry Kane, en lo que muchos consideran una ironía del destino futbolero. Mientras tanto, el Manchester United, irreconocible, volvió a caer en una final y se hunde aún más en una campaña para el olvido.
Una final de urgidos y errores
La expectativa fue mayor que el fútbol. Se enfrentaban el 16º y el 17º de la Premier League 2024-25, y eso se notó. Fue un duelo trabado, cargado de nervios, imprecisiones y con escasas ocasiones claras. La tensión superó al espectáculo, y el ritmo fue irregular. Desde las gradas, la expresión de Sir Alex Ferguson —presente en el palco de autoridades— era un reflejo claro del declive del United, de aquel equipo imponente a este conjunto sin alma.
Poco había para rescatar hasta que Brennan Johnson encendió a la afición del Tottenham y también al exfutbolista Gareth Bale, quien observaba desde la tribuna. En el minuto 41, un excelente centro de Pape Matar Sarr encontró mal posicionado a Luke Shaw en el primer poste, y Johnson aprovechó para empujar el balón al fondo de la red. La UEFA confirmó su autoría, convirtiéndolo en el primer jugador del Tottenham en marcar en una final europea desde Jonathan Woodgate en 2008.
Fue su quinto gol en esta edición de la Europa League, y el más importante de todos. El Tottenham se adelantaba y, desde ese momento, se dedicó a resistir.
Tottenham aguantó, United no reaccionó
En la segunda mitad, los londinenses se replegaron con orden y le cedieron la iniciativa al Manchester United, que apenas logró capitalizarla. Solanke pudo sentenciar en un contragolpe liderado por Udogie, pero perdonó. Y ese error casi les cuesta caro.
El United, empujado más por orgullo que por ideas, encontró su mejor oportunidad en el minuto 67. Una mala salida del arquero Vicario dejó el balón servido para Højlund, que cabeceó con dirección a gol. Pero ahí apareció van de Ven, que con una chilena desesperada salvó sobre la línea en una acción que le pudo costar la integridad física. Fue una de las imágenes del partido.
Garnacho, chispa sin fuego
La entrada de Alejandro Garnacho dio algo de vida al United. En sus primeras dos intervenciones desbordó con personalidad, y en la segunda obligó a Vicario a estirarse para evitar el empate con una gran atajada. Pero más allá de ese destello, el equipo dirigido por Rúben Amorim —quien asumió el banquillo a mitad de temporada— careció de claridad y profundidad. Las últimas llegadas, más empujadas por la desesperación que por el juego, no cambiaron la historia.
UNA NOCHE HISTÓRICA PARA LOS SPURS
El pitazo final desató la euforia del Tottenham. 17 años después de su último título —la Copa de la Liga en 2008— y más de cuatro décadas después de su último éxito europeo —la Copa de la UEFA de 1984—, los ‘Spurs’ vuelven a tocar la gloria internacional. Con esta Europa League, suman su cuarto trofeo continental, tras dos Copas de la UEFA (1972 y 1984) y una Recopa de Europa (1963).
El título no solo pone fin a una larga sequía, sino que le otorga al club un boleto directo a la próxima edición de la Champions League. Un premio impensado hace apenas unos meses para un equipo que parecía condenado a otro año sin rumbo. Pero el fútbol, con sus vueltas e ironías, se encargó de escribir otra historia.
Mientras tanto, el Manchester United continúa su caída libre. Eliminado, sin título y con una clasificación europea que se aleja, el club vive uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. De lo que fue… a lo que es ahora.