La estabilidad de las Reservas Internacionales Netas refleja una política económica activa y resiliente frente a desafíos internos y externos.
El Banco Central de Bolivia (BCB) informó que, al 30 de abril de 2025, las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcanzaron un saldo de 2.618 millones de dólares, lo que representa un incremento de 642 millones con respecto al cierre de 2024.
Este aumento marca una tendencia positiva durante los primeros cuatro meses del año, a pesar de un entorno económico adverso tanto a nivel nacional como internacional.
El presidente del BCB, Edwin Rojas Ulo, destacó que el crecimiento de las RIN supera ampliamente la proyección inicial contemplada en el programa fiscal financiero, que estimaba una recuperación de aproximadamente 400 millones de dólares.
“Hemos logrado más de 640 millones solo en el primer cuatrimestre, lo que refleja la efectividad de nuestras políticas. Un elemento clave fue el manejo estratégico del oro, en un contexto internacional de revalorización del metal precioso”, afirmó.
Entre los factores externos que dificultaron la gestión económica, el BCB mencionó las tensiones geopolíticas, el riesgo de estancamiento global y el endurecimiento de las condiciones financieras, que encarecieron las importaciones de combustibles, redujeron la demanda de exportaciones bolivianas e incrementaron el servicio de la deuda externa.
En el plano interno, el principal obstáculo identificado fue la falta de aprobación de créditos externos por más de 1.800 millones de dólares en la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que limitó el ingreso de divisas y retrasó proyectos de inversión pública. A esto se sumaron los efectos climáticos sobre el agro, especialmente por lluvias intensas, y una menor producción de hidrocarburos, que impactaron negativamente en las exportaciones.
Estrategias de fortalecimiento y acumulación de reservas
Durante el primer cuatrimestre del año, el BCB adquirió 4,94 toneladas de oro fino en el mercado interno, con un valor aproximado de 527 millones de dólares.
Desde la entrada en vigor de la Ley N°1503, en mayo de 2023, la entidad ha acumulado un total de 23,57 toneladas de oro, que hoy representan un respaldo clave para las reservas del país.
Del total de 22,5 toneladas de oro en poder del Estado al cierre de abril, un 83% se encuentra depositado en el exterior, el 13% está en proceso de refinación y el restante 4% en bóvedas del BCB. Además, 3,66 toneladas fueron refinadas bajo el estándar internacional “Barras de Buena Entrega de Londres”.
El Banco Central también ejecutó otras operaciones para fortalecer la liquidez, incluyendo transacciones financieras con oro por 262 millones de dólares, operaciones con activos externos por 102 millones, y colocación de bonos en dólares por un total de 24 millones.
Estas medidas se tradujeron en un aporte conjunto de 915 millones de dólares a las RIN en los primeros cuatro meses del año.
“El fortalecimiento de las reservas ha permitido que el país mantenga sus compromisos financieros, subvencione los hidrocarburos y siga operando como agente financiero del Estado”, recalcó Rojas Ulo.
Uso de reservas: cumplimiento de obligaciones y provisión de divisas
Hasta abril, Bolivia destinó parte de sus reservas internacionales al pago del 100% de sus compromisos con acreedores externos, totalizando 585 millones de dólares, lo que representa el 38% del monto previsto para todo el año.
Además, se destinaron 603 millones a la importación de combustibles, garantizando su abastecimiento a pesar de los altos precios internacionales y el bloqueo legislativo de créditos.
El BCB también canalizó 256 millones de dólares hacia el sistema financiero y diversos sectores económicos, garantizando el flujo de divisas y apoyando la estabilidad del mercado interno.

