El recambio de la flota fortalece la atención en municipios sin infraestructura bancaria permanente y asegura la entrega regular de bonos sociales, salarios públicos y servicios financieros esenciales.
Banco Unión activó la sustitución progresiva de los vehículos que integran sus Agencias Móviles “Sariri”, con el propósito de mantener operativa la red que atiende a municipios sin sucursales fijas. La medida se ejecuta dentro de un plan institucional de actualización logística que apunta a preservar la cobertura territorial y la regularidad del servicio.
Las Sariri operan como oficinas bancarias itinerantes. En cada visita programada realizan apertura de cuentas, depósitos, transferencias, cobro y emisión de cheques, pago de impuestos y servicios básicos, además de desembolsos de créditos. También canalizan la cancelación de beneficios sociales administrados por el Estado y los haberes de funcionarios destinados en áreas rurales.
Registros oficiales de la entidad señalan que, mediante sus Puntos de Atención Financiera, Banco Unión alcanza aproximadamente al 95% de los municipios del país. Dentro de esa estructura, las agencias móviles cumplen un rol determinante en localidades donde no existe presencia bancaria permanente. A través de este mecanismo se pagan la Renta Dignidad, el Bono Juana Azurduy y el Bono Juancito Pinto, junto a salarios de maestros, personal de salud, efectivos militares y otros servidores públicos.
La nueva flota será desplazada desde Santa Cruz hacia La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Beni y Chuquisaca. El cronograma contempla la incorporación gradual de los motorizados para reforzar rutas extensas y trayectos que demandan condiciones técnicas confiables. La renovación busca reducir contingencias mecánicas y asegurar que los calendarios de pago no sufran alteraciones.
