Federación de docentes de frontera denuncia eliminación del incentivo económico y advierte que la medida golpea directamente su permanencia en comunidades aisladas sin servicios básicos.
La Federación Regional de Maestras y Maestros de Educación Rural de Madre de Dios declaró estado de emergencia tras la eliminación del bono de zona, un componente salarial destinado a compensar el trabajo en regiones de difícil acceso.
La decisión fue comunicada a las bases en medio de reclamos por la falta de información oficial. Dirigentes del sector aseguran que no existió socialización previa ni un documento técnico que sustente la supresión del beneficio, lo que ha generado rechazo generalizado.
“Estamos indignados y profundamente afectados por la decisión unilateral e injusta de la Ministra de Educación”, señala el pronunciamiento emitido por la organización. El texto recalca que el bono no era adicional ni eventual, sino parte de una política orientada a sostener la presencia docente en áreas rurales.
Las condiciones en las que trabajan los maestros de frontera incluyen largas distancias, caminos deteriorados y limitaciones en transporte. En varios casos, el traslado hacia las unidades educativas implica horas de viaje, con costos elevados que ahora deberán asumir sin el respaldo económico que representaba el bono.
A esto se suma la precariedad de servicios básicos en las comunidades. Hay zonas donde el acceso a agua potable es irregular, la energía eléctrica es intermitente y los centros de salud se encuentran a varias horas de distancia. Los docentes también enfrentan dificultades para acceder a vivienda adecuada y alimentos a precios accesibles.
“Trabajamos en comunidades apartadas, con falta de acceso a servicios básicos, caminos intransitables y largas distancias”, detalla el documento. La federación advierte que la eliminación del bono impacta directamente en la estabilidad de los educadores y en la continuidad del servicio educativo.
El sector sostiene que la medida obliga a muchos maestros a reconsiderar su permanencia en destinos rurales. Algunos ya han iniciado consultas para solicitar traslado, mientras otros analizan medidas de presión ante lo que consideran una vulneración de sus derechos laborales.
“Mientras la Ministra habla de mejorar la calidad educativa, en los hechos nos castiga con más precariedad”, indica el pronunciamiento. Los docentes mencionan además problemas de salud asociados al clima y al entorno, sin acceso oportuno a atención médica.
Entre sus demandas, la federación exige la restitución inmediata e intransferible del bono de zona, así como la convocatoria a una reunión con la autoridad educativa. “Exigimos una reunión urgente con la Ministra para que explique con fundamentos esta medida arbitraria”, señala el documento.
También plantean la necesidad de establecer políticas sostenidas que reconozcan el trabajo docente en áreas rurales, incluyendo incentivos económicos, estabilidad laboral y condiciones adecuadas para el ejercicio de la enseñanza.
La declaratoria de emergencia se mantiene activa y contempla la posibilidad de movilizaciones, suspensión de actividades y coordinación con otros sectores del magisterio. La dirigencia informó que aguardará una respuesta oficial en los próximos días.
“Nosotras y nosotros seguimos educando en medio del monte, a contracorriente, con vocación y entrega. No permitiremos que nos quiten lo poco que la ley nos reconoce”, advierte la federación en su pronunciamiento.
