COB y FSTMB afirman que acudieron a una cita oficial para dialogar sobre el Decreto 5503, pero el Presidente y su gabinete no asistieron, hecho asumido como burla y falta de respeto.

La frustración de la Central Obrera Boliviana (COB) y de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) se evidenció tras una reunión que nunca ocurrió. Ambas organizaciones denunciaron que acudieron puntualmente a la convocatoria oficial realizada por el Gobierno para tratar el conflicto generado por el Decreto Supremo 5503, pero el presidente Rodrigo Paz Pereira y sus ministros no se presentaron.

Los dirigentes sindicales relataron que permanecieron en la Casa Grande del Pueblo por más de una hora, sin recibir información formal sobre la ausencia de las autoridades. La situación fue descrita como un acto de desconsideración en un contexto marcado por movilizaciones, bloqueos y un clima social tenso debido al incremento del precio del diésel y la gasolina, consecuencia directa de la eliminación de la subvención estatal.

El secretario ejecutivo de la FSTMB, Andrés Paye, manifestó su rechazo a lo ocurrido y sostuvo que la actitud del Ejecutivo constituye una burla hacia el movimiento obrero y, en particular, hacia los trabajadores mineros. Recordó que su sector ha sostenido históricamente medidas de presión como mecanismo legítimo de defensa de derechos y no acepta gestos que minimicen la gravedad del conflicto.

Desde la COB, su secretario ejecutivo, Mario Argollo, confirmó que la convocatoria fue oficial y que los sectores asistieron con la expectativa de iniciar un diálogo directo. Según explicó, la falta de presencia del Presidente y de sus ministros no fue acompañada de ninguna explicación previa ni posterior, lo que incrementó la molestia de los representantes sindicales.

El episodio tomó mayor relevancia cuando se conoció que, en el mismo edificio y en un horario cercano, el presidente Paz Pereira sostuvo un encuentro con más de 40 organizaciones sociales que expresaron su respaldo al Decreto Supremo 5503 y rechazaron las medidas de presión impulsadas por la COB y los mineros. Para los dirigentes sindicales, este hecho refleja una diferencia de trato y una priorización política que profundiza la confrontación.

Paye señaló que observó la participación de dirigentes que, a su juicio, buscan espacios de poder y acuerdos favorables con el Gobierno, lo que, según afirmó, debilita la representación de las bases y distorsiona el escenario de diálogo social. En ese marco, la FSTMB anunció la continuidad y radicalización de las medidas de presión, manteniendo presencia en carreteras y puntos estratégicos del país.

El dirigente minero indicó que se evaluarán cambios en la metodología de protesta, aunque evitó detallar estrategias específicas. También expresó desconfianza frente a posibles decisiones gubernamentales, como la eventual declaratoria de un feriado nacional el 26 de diciembre, que consideró intentos de distraer la atención del conflicto central.