El magisterio boliviano acusa de improvisación al ministro de Educación tras sugerir la contratación de profesionales de otras ramas para tapar los huecos del sistema escolar cruceño.

Las confederaciones de educadores del área urbana y rural salieron al frente para frenar la iniciativa del ministro de Educación, Erick Sanjinés Chávez, quien planteó habilitar a profesionales de distintas ramas para subsanar la escasez de profesores en el departamento de Santa Cruz. A través de manifiestos institucionales, las bases docentes acusaron al Ejecutivo de tapar las falencias del sistema con parches temporales.

La molestia de la CTEUB estalló luego de que Sanjinés argumentara en una entrevista en redes que recurriría a personal externo debido a que los maestros «no se los puede formar por arte de magia». Los representantes urbanos reviraron señalando que el desabastecimiento de educadores nace del propio olvido gubernamental, el cual mantiene congeladas más de 700.000 horas de clase sin presupuesto y adeuda 6.000 ítems de nueva creación. El sindicato también emplazó al ministro por difamación al afirmar que tres de cada diez maestros faltan a sus labores. «La CTEUB rechaza las acusaciones sin sustento y la estigmatización del magisterio», puntualizó la dirigencia.

Paralelamente, el magisterio rural calificó de ilegal la propuesta, aclarando que dar las aulas a profesionales de otras disciplinas viola el Estatuto del Escalafón y la Ley Avelino Siñani. El sector rechazó los sondeos informales presentados por el ministerio para desprestigiarlos y ratificó que la única salida real es inyectar recursos económicos genuinos para abrir cargos oficiales y saldar las horas históricas.