«Es un caso gravísimo entre miles de niños latinoamericanos separados de sus familias. Confiamos en que la justicia ordene su regreso a los brazos de su madre», expresó.

Con datos de Telesurtv.net
En el marco de las movilizaciones por el Día del Trabajador, el presidente venezolano Nicolás Maduro alzó su voz este jueves para exigir la liberación de Maikelys Espinoza, una niña de un año actualmente bajo custodia en Estados Unidos, y responsabilizó a sectores de la oposición venezolana por la situación de los migrantes.
Caso Maikelys: Un llamado urgente
Maduro señaló que la pequeña Maikelys fue «secuestrada» en EE.UU. y vinculó su caso a lo que calificó como una campaña de persecución contra los venezolanos en el exterior. «Más temprano que tarde, rescataremos sana y salva a la niña y a los 253 migrantes retenidos en El Salvador», afirmó.
El mandatario destacó que la madre de la menor fue previamente rescatada tras permanecer un año en prisión en condiciones adversas, pese a no tener antecedentes penales. «Migrar no es un delito», enfatizó.
Acusaciones contra la oposición y EE.UU.
El presidente responsabilizó directamente a figuras opositoras como Leopoldo López, Julio Borges y María Corina Machado de lo que denominó una «criminalización sistemática» de la diáspora venezolana. Según Maduro, estos líderes habrían fomentado narrativas que asocian a los migrantes con grupos delictivos.
«Por culpa de la derecha fascista, Venezuela fue sometida a sanciones económicas que forzaron a casi dos millones de ciudadanos a emigrar en condiciones de vulnerabilidad», denunció. Relató cómo muchos venezolanos enfrentaron xenofobia, explotación laboral y hasta desapariciones en su travesía por Centroamérica y la frontera norte.
Críticas al sistema judicial estadounidense
Maduro cuestionó duramente el sistema legal de EE.UU., al que calificó de «dictadura de extrema derecha», y reveló que equipos de defensores de derechos humanos están actuando en tribunales norteamericanos para lograr la repatriación de Maikelys.
«Es un caso gravísimo entre miles de niños latinoamericanos separados de sus familias. Confiamos en que la justicia ordene su regreso a los brazos de su madre», expresó.
El mandatario cerró su intervención agradeciendo el apoyo internacional recibido por la madre de la niña y reivindicó el carácter trabajador y noble de la comunidad migrante venezolana que, según dijo, ha contribuido al desarrollo de los países receptores.
Esta declaración se produce mientras organizaciones humanitarias internacionales mantienen su vigilancia sobre el tratamiento que reciben los migrantes venezolanos en distintas latitudes del continente.