Prevost llegó a Perú en 1985 como misionero agustino, estableciéndose inicialmente en Chulucanas y luego en Trujillo.
El nuevo Papa León XIV, anteriormente conocido como Robert Francis Prevost, ha sido elegido como el primer pontífice estadounidense y también posee la nacionalidad peruana. Su elección marca un hito en la historia de la Iglesia Católica, destacando su profundo vínculo con Perú, donde desarrolló gran parte de su labor pastoral.
Prevost llegó a Perú en 1985 como misionero agustino, estableciéndose inicialmente en Chulucanas y luego en Trujillo. Durante los años de violencia terrorista que azotaron al país, trabajó incansablemente en comunidades afectadas, brindando apoyo espiritual y material a los más necesitados. Su compromiso con los humildes y su defensa de los derechos humanos lo llevaron a ser una figura respetada y querida en la región.
En 2015, fue nombrado obispo de Chiclayo, una diócesis ubicada en la costa norte de Perú, donde continuó su labor pastoral enfocada en la justicia social y la atención a los sectores más vulnerables. Durante su gestión, enfrentó desafíos significativos, incluyendo desastres naturales y crisis sociales, siempre mostrando una postura firme en defensa de los derechos de los más desfavorecidos.
Prevost también se destacó por su postura crítica frente al expresidente Alberto Fujimori. En 2017, tras el indulto otorgado a Fujimori, Prevost expresó que el exmandatario debería pedir perdón directamente a las víctimas de su gobierno, subrayando la importancia de la justicia y la reconciliación en el país.
Su elección como Papa ha sido recibida con entusiasmo tanto en Perú como en el ámbito internacional, simbolizando una continuidad con el legado del Papa Francisco y una esperanza renovada para una Iglesia más cercana a los pueblos y comprometida con los valores de justicia y paz.
