La dotación de un vehículo en comodato se produce en un contexto político marcado por intentos oficiales de recomponer alianzas con sectores cocaleros, tras anteriores distanciamientos sindicales y conflictos recientes

En un acto realizado en la ciudad de La Paz, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, oficializó la entrega de una movilidad a la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca). El vehículo fue cedido bajo la figura legal de comodato, modalidad confirmada mediante un boletín institucional difundido por el propio Ministerio de Gobierno, documento al que este medio tuvo acceso.

Según la información oficial, la dotación busca reforzar las tareas administrativas y de representación del directorio de Adepcoca, especialmente en el traslado a reuniones, asambleas y encuentros con las bases en distintas zonas de los Yungas. El contrato establece que el motorizado queda registrado como patrimonio institucional y no como bien de uso personal, conforme a normas vigentes de administración pública.

El presidente de Adepcoca, Daynro Choque, ratificó públicamente esta versión en declaraciones brindadas a medios locales. Explicó que la organización enfrentaba serias dificultades logísticas luego de que, en la Asamblea Ordinaria del 4 de julio de 2025, los socios rechazaran la compra de un vehículo propio. Las actas de esa reunión, consultadas por este medio, confirman que la decisión se tomó por falta de recursos económicos.

“Antes debíamos movernos en transporte público o alquilar movilidades, lo que encarecía los viajes y retrasaba nuestro trabajo”, señaló Choque. Añadió que el nuevo vehículo permitirá al directorio cumplir una agenda más amplia, visitar regionales y atender directamente a los productores afiliados. “Esto mejora nuestra capacidad de respuesta”, afirmó.

La entrega se produce en un momento político sensible. Adepcoca fue cuestionada por otras organizaciones sociales luego de que, durante el conflicto generado por el Decreto Supremo 5503, se apartara de las movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana, el magisterio, sectores campesinos y mineros. En esa coyuntura, la dirigencia cocalera respaldó la vigencia del decreto, información corroborada por comunicados públicos de la propia organización y registros periodísticos de la época.

Posteriormente, el gobierno del presidente Rodrigo Paz decidió levantar la norma, hecho confirmado por el Órgano Ejecutivo mediante resolución oficial. Para varios sectores sindicales, ese episodio marcó un distanciamiento con Adepcoca, generando tensiones internas en el movimiento social.

Hoy, la entrega de la movilidad es interpretada por dirigentes de base como un gesto del Ejecutivo para recomponer relaciones con sectores que mantienen capacidad de movilización. Choque, sin embargo, sostuvo que la organización mantendrá su independencia. “Este apoyo no condiciona nuestras decisiones. Seguiremos defendiendo a nuestros productores”, aseguró.