La Sala Plena no logró consenso sobre la candidatura de Dunn y pospuso la decisión final para este miércoles

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) postergó por segunda vez una decisión crucial: la habilitación o no de Jaime Dunn como candidato presidencial por Nueva Generación Patriótica (NGP). Este martes, la Sala Plena del TSE declaró un cuarto intermedio, reprogramando la sesión para las 09:00 del miércoles. La falta de consenso entre los vocales, sumada a observaciones legales no resueltas, mantiene en vilo al último aspirante que falta confirmar en la papeleta electoral.
El centro del conflicto radica en que Dunn no logró demostrar plenamente su solvencia fiscal frente a la Alcaldía de El Alto, con la que arrastra deudas que derivaron en procesos coactivos. Este incumplimiento lo enfrenta al punto 4 del reglamento electoral, que impide postular a personas con pliegos de cargo ejecutoriados o sentencias penales pendientes.
La candidatura de Dunn no fue presentada inicialmente por NGP. Su nombre surgió como reemplazo de Fidel Tapia, el primer candidato oficializado el 19 de mayo. Pero al momento de su postulación, Dunn no presentó documentación que demostrara estar libre de deudas con el Estado. En lugar de eso, emprendió una carrera contrarreloj para obtener su certificado de solvencia fiscal.
El 25 de junio, a pocas horas del cierre de presentación de fotografías de candidatos, Dunn publicó una imagen desde la Contraloría General del Estado, asegurando con entusiasmo que “ya tenemos los papeles”. Sin embargo, el documento que presentó resultó ambiguo: no establecía con claridad si efectivamente había cumplido con sus obligaciones municipales.
Ante la duda, el TSE solicitó información directa a la Alcaldía de El Alto. En respuesta, el director legal de la comuna, Isaac Mauricio Navarro, confirmó que Dunn mantenía deudas pendientes. Si bien admitió que pudo haber realizado un depósito judicial, también aclaró que mientras ese dinero no llegue a las arcas municipales, las deudas se consideran vigentes.
Este contexto alimentó la falta de acuerdo en la Sala Plena. Algunos vocales consideran que el caso aún no tiene base jurídica suficiente para ser rechazado, mientras otros insisten en que la norma es clara y no puede ignorarse. La división llevó a declarar el cuarto intermedio.

Mientras tanto, la candidatura de Dunn permanece en el limbo. A diferencia del resto de postulantes presidenciales, su nombre y fotografía aún no han sido confirmados para figurar en la papeleta electoral. La situación genera críticas tanto en el ámbito político como en la ciudadanía, donde se cuestiona la demora del TSE en emitir una decisión final y clara.