Tras los disturbios promovidos por grupos vinculados a Evo Morales, el Gobierno anuncia acciones para frenar la escalada de enfrentamientos.

El Ministerio de Gobierno informó que ya fueron plenamente identificados los cabecillas que lideraron los actos de violencia registrados este martes en Llallagua, departamento de Potosí. Según las autoridades, se trata de personas cercanas al expresidente Evo Morales, quienes encabezaron una serie de ataques contra infraestructura estatal y comercios, además de enfrentarse con la población que rechazaba los bloqueos.

En conferencia de prensa, el ministro Roberto Ríos fue enfático al señalar que estas acciones no pueden considerarse manifestaciones sociales legítimas. “No confundamos estos hechos con una protesta democrática. Lo que aquí ha ocurrido es un intento deliberado por sembrar el caos, promover el miedo y desestabilizar el país”, declaró.

Ríos señaló que al menos 30 personas resultaron heridas, entre ellas efectivos policiales y civiles que intentaron evitar que los grupos violentos tomen el control de las calles. A pesar de que inicialmente se habló de una posible víctima fatal, el Ministro aclaró que esa información no fue confirmada.

Los disturbios dejaron importantes daños materiales. La Policía reportó la destrucción de una de sus estaciones, mientras que varios negocios locales fueron saqueados. El Gobierno atribuye la organización de estas acciones a sectores radicales del entorno de Morales, quienes, según Ríos, pretenden forzar su habilitación como candidato a las elecciones generales de agosto mediante la presión social.

“Esto responde a intereses personales. Evo Morales no está pensando en el bienestar de los bolivianos, está utilizando a sus seguidores como carne de cañón para volver al poder”, denunció el ministro.

Ante estos hechos, el Ejecutivo anunció que se intensificarán los operativos en coordinación con las Fuerzas Armadas para retomar el control en las zonas afectadas y garantizar la seguridad de la población.

Finalmente, Ríos hizo un llamado a los habitantes de Llallagua y otras regiones del país a no dejarse manipular. “No caigan en el juego de quienes quieren dividir a Bolivia por ambiciones personales. Vamos a restablecer el orden y proteger a nuestra gente”, aseguró.