Irán sostiene que actúa en legítima defensa frente a agresiones israelíes, y amenaza con intensificar la campaña si continúan los bombardeos. Ambas partes han hecho llamados a sus poblaciones a tomar refugio, evidenciando la gravedad del conflicto.
Israel e Irán protagonizan una escalada militar sin precedentes, intercambiando oleadas de misiles y drones mientras ignoran crecientes llamados internacionales al alto el fuego. Desde el viernes, bombardeos mutuos han alcanzado objetivos estratégicos, incluyendo plantas nucleares iraníes e infraestructura militar israelí. Esta dinámica de venganza ha dejado centenares de muertos y heridos en ambos países.
El ejército israelí ha responsabilizado a Teherán por «asesinar intencionadamente civiles» e insiste en que responderá con contundencia. En cambio, Irán sostiene que actúa en legítima defensa frente a agresiones israelíes, y amenaza con intensificar la campaña si continúan los bombardeos. Ambas partes han hecho llamados a sus poblaciones a tomar refugio, evidenciando la gravedad del conflicto.
Múltiples líderes y países occidentales, incluidos miembros del G7, han alertado sobre el riesgo de desestabilización regional y han pedido reanudar negociaciones nucleares como única alternativa viable. Mientras tanto, Estados Unidos se mantiene al margen, aunque advierte que podría intervenir si Irán ataca sus intereses.
