El uso de artefactos explosivos por parte de los bloqueadores eleva la tensión en el conflicto que mantiene cerrada la ruta entre Cochabamba y el occidente del país
La crisis social y política que atraviesa Bolivia se agudiza con el reporte de dos policías heridos durante el operativo de desbloqueo ejecutado en la localidad de Parotani, departamento de Cochabamba. Ambos efectivos fueron alcanzados por artefactos explosivos utilizados por los grupos movilizados, afines al expresidente Evo Morales, que mantienen bloqueadas importantes rutas troncales desde hace más de una semana.
El hecho ocurrió la mañana de este miércoles, cuando efectivos de la Policía Boliviana y militares intentaron restablecer la circulación en la carretera Cochabamba-Oruro, interrumpida por organizaciones que exigen la dimisión del presidente Luis Arce.
En medio del enfrentamiento, los uniformados fueron sorprendidos con explosivos improvisados lanzados desde las alturas, lo que derivó en heridas de consideración.
La ministra de Salud, María Renée Castro, informó en una conferencia de prensa que ambos agentes fueron trasladados de urgencia al Hospital Obrero N°2 de la Caja Nacional de Salud (CNS) en Cochabamba. Uno de ellos, el subteniente Marco Antonio Flores Tarque, de 29 años, sufrió lesiones graves en la cabeza, incluyendo un traumatismo craneoencefálico abierto y fractura de base de cráneo. Su condición obligó a su ingreso inmediato a la Unidad de Cuidados Intermedios.
“El paciente llegó en estado complejo. Fue atendido por el equipo médico y se encuentra bajo observación intensiva. Presenta una fractura de base de cráneo, lo que pone en riesgo su vida”, explicó la ministra.
El segundo policía afectado también presenta contusiones y un traumatismo encéfalo craneal, aunque de menor gravedad. Ambos casos, sin embargo, ponen de relieve el alto nivel de violencia que se vive en los puntos de bloqueo donde los enfrentamientos son cada vez más recurrentes.
Artefactos explosivos y cazabobos
Las autoridades han expresado su preocupación por el uso de explosivos artesanales por parte de los bloqueadores. Según la ministra Castro, los policías reportaron que algunos de estos artefactos están siendo colocados como “cazabobos”, es decir, escondidos deliberadamente para que exploten al paso de los uniformados, lo que representa un atentado directo a la vida.
“Los testimonios indican que se está utilizando dinamita y otros explosivos como mecanismo de ataque. No estamos hablando de manifestaciones pacíficas, sino de acciones criminales que deben ser investigadas”, remarcó la autoridad.
El operativo de desbloqueo se desarrolló bajo la supervisión de la viceministra de Seguridad Ciudadana, Carola Arraya, quien afirmó que los uniformados enfrentan una resistencia organizada y peligrosa. “La gente está atacando desde los cerros, con una estrategia diseñada para dañar. No hay presencia civil en los desbloqueos; todo está en manos de la Policía y las Fuerzas Armadas”, señaló.
