La ATT y transportistas pactaron una tarifa temporal por seis meses, con fiscalización estatal, control de mínimos, regulación de minivanes y mesas técnicas para revisar costos operativos del transporte interdepartamental.

El anuncio oficial del incremento del 40% en los pasajes del transporte interdepartamental terrestre marca un cambio inmediato en el costo de los desplazamientos entre regiones del país. La decisión fue comunicada por la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) luego de un proceso de diálogo con representantes del sector transportista, y tendrá una vigencia limitada de seis meses.

De acuerdo con la información proporcionada por el director ejecutivo de la ATT, Carlos Agreda, la nueva escala tarifaria comenzará a aplicarse desde el 2 de enero de 2026 y se mantendrá por 180 días calendario. Durante ese periodo, las empresas de transporte terrestre interdepartamental deberán adecuar sus cobros a la tarifa autorizada, la cual será considerada transitoria mientras se desarrollan evaluaciones técnicas adicionales.

La ATT informó que el acuerdo alcanzado contempla varios mecanismos de control. Entre ellos se incluye la supervisión permanente del cumplimiento de las tarifas mínimas en todas las rutas interdepartamentales, con el objetivo de evitar cobros superiores a los autorizados. Estas tareas de fiscalización estarán a cargo de la entidad reguladora en terminales y puntos de venta.

Otro de los aspectos incorporados en el acuerdo es la regulación de los servicios de minivanes que operan en trayectos interdepartamentales. Según la ATT, estos servicios también deberán sujetarse a las disposiciones vigentes, en el marco del ordenamiento del transporte terrestre y la aplicación uniforme de las tarifas establecidas.

Desde el sector transportista, el dirigente de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, explicó que el incremento acordado no define un pasaje definitivo. Señaló que la tarifa aprobada tiene carácter provisional y responde a una coyuntura que, según indicó, viene afectando al sector desde hace varios años. En ese sentido, remarcó que el objetivo central es continuar el análisis técnico de los costos reales de operación.

Gómez señaló que uno de los elementos que inciden en la estructura de costos es el precio del combustible. Indicó que el valor del diésel se habría incrementado de manera significativa tras la eliminación de la subvención, lo que repercute directamente en los gastos diarios de los transportistas que cubren largas distancias entre departamentos.

El dirigente también informó que en las negociaciones participaron representantes de todos los departamentos del país, incluidos sectores de regiones fronterizas. Según explicó, esta participación permitió que el acuerdo tenga un alcance nacional y que las mesas técnicas continúen funcionando durante el periodo de vigencia de la tarifa transitoria.