En amistoso disputado en Chincha, Bolivia dominó la posesión y generó múltiples ocasiones, pero la falta de precisión en la definición permitió que Perú se llevara el triunfo.
Bolivia cayó 2-0 frente a Perú en un amistoso disputado en Chincha, Perú, como parte de su preparación para el repechaje de marzo de 2026 ante Surinam. A lo largo del partido, la Verde mostró control del balón, organización táctica y capacidad de generación de juego, pero no pudo concretar sus oportunidades en el arco rival.
Durante la primera mitad, las acciones de riesgo fueron limitadas para ambos equipos. Gerónimo Govea debutó en el arco boliviano y respondió de manera efectiva a un centro rival, sin mayores exigencias. La defensa, conformada por Marcelo Torrez, Leonardo Zabala y Marcelo Timorán, mantuvo la estructura y contuvo los intentos de ataque de Perú. En el mediocampo, Carlos Sejas y Leonardo Justiniano destacaron por su recuperación de balón y distribución hacia los sectores ofensivos.
Fernando Nava se convirtió en el principal generador de juego ofensivo. En el minuto 16, logró superar a su marcador y habilitar a Adalid Terrazas, cuyo remate no pudo transformarse en gol. Gustavo Peredo, desde el inicio, presionó la salida rival y facilitó la recuperación del balón, contribuyendo a mantener la iniciativa de Bolivia durante gran parte del encuentro.
En la segunda mitad, Perú ajustó su estrategia con mayor presencia aérea y centros al área boliviana, pero Govea continuó demostrando seguridad en el arco. Bolivia mantuvo la iniciativa ofensiva, y el técnico Óscar Villegas reforzó el ataque con la entrada de Darío Torrico y Jesús Maraude, en un intento por concretar el gol que abriera el marcador.
Los goles de Perú llegaron en los últimos minutos. A los 87 minutos, Piero Magallanes ejecutó un remate de larga distancia que Govea no logró despejar, poniendo en ventaja a los locales. Dos minutos después, Bassco Soyer aprovechó un error de la defensa boliviana para marcar el segundo tanto. Ambos goles llegaron en situaciones puntuales, mientras Bolivia había generado mayor número de oportunidades y control del partido durante la mayor parte del tiempo.
Otros rendimientos destacados en Bolivia incluyeron a Leonardo Justiniano, que mostró consistencia en la recuperación de balón y desplazamiento en el mediocampo, y Marcelo Torrez junto a Leonardo Zabala, quienes consolidaron la línea defensiva y confirmaron alternativas confiables para el cuerpo técnico en caso de ausencias.
La formación de Bolivia fue: Gerónimo Govea; Diego Medina, Marcelo Torrez, Leonardo Zabala, Marcelo Timorán (Widen Saucedo); Carlos Sejas (Darío Torrico), Leonardo Justiniano, Adalid Terrazas, José Martínez (Óscar López); Gustavo Peredo (Jesús Maraude) y Fernando Nava.
