Pese a la superioridad general de la Vinotinto en casa, la Verde logró tres victorias que recuerdan la dificultad de imponerse en eliminatorias.
Especial para El Progreso de Pando
La rivalidad entre Venezuela y Bolivia en el fútbol sudamericano se ha definido mayormente por la localía de la Vinotinto, que ha sido un factor decisivo en la mayoría de los enfrentamientos disputados en suelo venezolano. Sin embargo, el historial registra tres victorias significativas de Bolivia en territorio llanero, momentos en los que la Verde demostró su capacidad para imponerse y romper la fortaleza vinotinto.
En total, ambos equipos han jugado 18 partidos en Venezuela, con 12 triunfos para la Vinotinto, 4 empates y 3 victorias para Bolivia. Estas tres derrotas bolivianas son heridas profundas que han quedado marcadas en la memoria del fútbol venezolano.
El triunfo más recordado de Bolivia ocurrió en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Estados Unidos 1994. En aquel partido celebrado en el Estadio Cachamay de Puerto Ordaz, la selección altiplánica protagonizó una goleada histórica al vencer 7-1 a Venezuela, una derrota contundente que significó una de las peores humillaciones para la Vinotinto en su propia casa.
Otra victoria boliviana tuvo lugar en 1977, cuando Bolivia se impuso 3-1 en suelo venezolano. Este resultado dejó una clara señal de que la Vinotinto aún debía consolidarse como un equipo competitivo en la región, mientras que la Verde ya mostraba un nivel importante.
Finalmente, en un partido amistoso en 1995, Bolivia volvió a vencer a Venezuela en territorio llanero, con un marcador de 3-1, dejando claro que incluso en juegos no oficiales, la Verde podía aprovechar las oportunidades para sumar triunfos en el campo visitante.
Estos tres triunfos bolivianos en suelo venezolano evidencian que la localía no garantiza siempre el dominio absoluto. A pesar de que Venezuela ha sabido aprovechar las condiciones climáticas, el calor y la presión del público para sumar siete victorias y dos empates en eliminatorias frente a Bolivia, las derrotas sufridas siguen siendo un llamado de atención para la Vinotinto.
De cara al partido del próximo viernes, estas estadísticas históricas y las tres victorias bolivianas en Venezuela refuerzan la necesidad de que la Vinotinto mantenga la concentración y la intensidad para evitar sorpresas que podrían complicar su camino rumbo al Mundial 2026.
