El Gobierno implementará licitaciones para empresas privadas, manteniendo supervisión estatal de YPFB y bloques estratégicos que aseguran suministro de gasolina y diésel en todo el territorio nacional.

El Ejecutivo boliviano puso en marcha un sistema que permite a compañías privadas participar en la importación y venta de combustibles, reduciendo la exclusividad que antes tenía Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Según el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, el mecanismo se basa en bloques mayoristas definidos geográficamente, adjudicados mediante procesos de licitación abiertos a empresas nacionales e internacionales, con participación de YPFB, por periodos de cinco años.

Medinaceli indicó que el esquema busca fortalecer la supervisión sobre las estaciones de servicio y elevar estándares de calidad. Las empresas adjudicatarias deberán cumplir con criterios de infraestructura, atención y servicios adicionales, con la obligación de mantener licencias bajo cumplimiento estricto.

El Ministro destacó que Bolivia recibe más de 500 cisternas de combustibles diariamente, un volumen que genera complejidad para el control estatal completo. Para enfrentar esta situación, el gobierno otorgó beneficios regulatorios, como la exención del Impuesto al Consumo Específico (ICE) para importadores, y eliminó restricciones previas que limitaban la entrada de gasolina y diésel al país.

Medinaceli explicó que la liberalización total no es viable, ya que podría concentrar la actividad en regiones de mayor rentabilidad, dejando sin abastecimiento otras áreas. Por ello, el modelo combina bloques mayoristas regulados, que aseguran suministro en zonas menos rentables, con un mercado parcialmente abierto, donde cualquier empresa puede importar combustibles bajo control estatal.