El tipo de cambio flexible continúa elevando la cotización oficial de la divisa. Empresarios, exportadores, comerciantes y transportistas reportan efectos inmediatos, mientras el Gobierno defiende la transición hacia el nuevo régimen cambiario.

El dólar oficial continúa marcando nuevos máximos desde la entrada en vigencia del régimen de tipo de cambio flexible. La cotización fijada por el Banco Central de Bolivia (BCB) alcanzó este jueves los Bs 11,13, un valor que representa un incremento de Bs 1,40 respecto a finales de junio. La evolución del mercado ya comienza a reflejarse en distintas actividades económicas, donde sectores productivos y comerciales advierten mayores costos, dificultades para planificar operaciones y un ambiente de incertidumbre provocado por las variaciones diarias de la divisa. Mientras tanto, el Gobierno sostiene que el país atraviesa una etapa de adaptación y considera que el comportamiento actual responde a factores coyunturales.
Advierten que la subida del dólar puede extenderse a otros precios
El empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, expresó su preocupación por la velocidad con la que continúa incrementándose el dólar oficial y cuestionó la capacidad del Banco Central para moderar esa tendencia.
Mediante publicaciones en redes sociales afirmó que el Gobierno debe replantear el funcionamiento del sistema cambiario e incorporar instrumentos que permitan reducir las fluctuaciones del mercado antes de que el encarecimiento del dólar termine afectando al resto de la economía.
«El alza del dólar es demasiado aguda y rápida. El Banco Central no tiene recursos para enfrentar este comportamiento. Es urgente que el Gobierno se replantee el sistema de cambios e introduzca mecanismos para moderar la tendencia alcista del mercado. Hay que evitar que este precio desordene los costos del resto de la economía», señaló.
Doria Medina también sostuvo que la expectativa de nuevas subidas provoca que quienes poseen dólares decidan conservarlos, reduciendo la oferta disponible y agravando la escasez de la moneda estadounidense.
Añadió que Bolivia está viviendo sus primeras semanas bajo un sistema al que la población no estaba acostumbrada después de varios años de estabilidad cambiaria.
El Banco Central mantiene la cotización flexible
Con la publicación de la nueva cotización oficial, el dólar superó por primera vez la barrera de los Bs 11 desde la aplicación del nuevo régimen.
El Banco Central explicó que la evolución responde al comportamiento de la oferta y la demanda, en un escenario donde continúa existiendo una elevada necesidad de divisas y un flujo limitado de dólares provenientes del exterior.
La tendencia también se replica en el mercado paralelo, donde la moneda estadounidense mantiene valores similares o superiores a la cotización oficial.
El comportamiento diario del tipo de cambio comenzó a convertirse en un elemento que condiciona decisiones empresariales, comerciales y financieras debido a la imposibilidad de anticipar el valor que tendrá la divisa al momento de concretar una operación.
Exportadores enfrentan mayores costos operativos
Entre los sectores que primero reflejaron los efectos del nuevo esquema se encuentran los exportadores.
La Cámara de Exportadores (Camex) manifestó que las modificaciones permanentes del tipo de cambio generan dificultades durante la tramitación de las operaciones de comercio exterior.
Su gerente, Mario Rojas, explicó que una exportación puede requerir hasta tres días para completar el proceso administrativo y que, durante ese tiempo, la cotización cambia constantemente.
Como consecuencia, las empresas terminan pagando montos superiores a los previstos al inicio de cada trámite.
Por esa razón, Camex propuso que el valor del dólar registrado al momento de iniciar una operación permanezca vigente hasta su conclusión, permitiendo reducir la incertidumbre y evitar incrementos inesperados en los costos.
La presión alcanza a comerciantes y transportistas
El comercio también comenzó a reflejar las consecuencias del incremento de la divisa.
Pedro Valda, dirigente gremial de El Alto, afirmó que el negocio de la ropa usada atraviesa una situación delicada debido a que los proveedores mayoristas fijan el precio de los fardos utilizando el dólar paralelo como referencia, llegando incluso a calcularlo alrededor de Bs 12.
La situación redujo el margen de utilidad de los vendedores minoristas y afectó el movimiento comercial en ferias de gran importancia como la 16 de Julio de El Alto, además de centros de abastecimiento en Oruro y Patacamaya.
En paralelo, el transporte libre del departamento de La Paz comenzó a evaluar las consecuencias del nuevo escenario cambiario.
El dirigente Limbert Tancara informó que el incremento previsto en el precio de repuestos, neumáticos, autopartes y accesorios importados obliga al sector a analizar una posible actualización de tarifas para compensar el aumento de los costos operativos.
«Eso va a ser catastrófico, no simplemente para el chofer, también para la población», manifestó al anunciar que solicitarán reuniones con las autoridades para conocer el alcance de las medidas económicas.
Desde la Asamblea Legislativa, el diputado Alejandro Reyes sostuvo que una alternativa para disminuir la presión sobre el mercado sería utilizar parte de las reservas internacionales mediante mecanismos de subasta administrados por el Banco Central, con el objetivo de contener el avance del dólar y reducir los espacios para la especulación.
El Gobierno afirma que el mercado aún busca estabilizarse
Frente a las críticas y advertencias planteadas por diferentes sectores, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, defendió la implementación del régimen de tipo de cambio flexible y aseguró que las variaciones registradas durante las últimas semanas forman parte del comportamiento esperado en una etapa de transición.
La autoridad explicó que el país dejó atrás el sistema del bolsín administrado por el Banco Central, mecanismo que mantenía una cotización prácticamente congelada durante la anterior administración, para adoptar un modelo que refleje con mayor precisión las condiciones reales del mercado.
Según Espinoza, el cambio busca modernizar el esquema cambiario y transparentar el valor de la divisa, permitiendo que la cotización responda a la oferta y la demanda.
El ministro señaló que la depreciación acumulada desde la entrada en vigencia del nuevo régimen se encuentra entre el 8% y el 9%, porcentaje que —según afirmó— se mantiene por debajo de experiencias registradas en otros países que aplicaron reformas similares, donde las devaluaciones alcanzaron entre el 20% y el 30% en pocas semanas.
También explicó que el comportamiento del dólar estuvo condicionado por factores extraordinarios, entre ellos la interrupción del flujo normal de exportaciones durante los 53 días de conflictos sociales y la acumulación de operaciones de importación que permanecían pendientes, lo que elevó temporalmente la demanda de divisas.
Espinoza indicó que el mercado todavía atraviesa un período de acomodación y sostuvo que la población debe acostumbrarse a un sistema donde la cotización no permanecerá fija.
«Va a haber épocas en las que suban y épocas en las que bajan», afirmó, al señalar que muchas decisiones económicas de las familias no dependen de las variaciones diarias del dólar.
Finalmente, manifestó que el Ejecutivo considera que una cotización cercana a Bs 9,70, Bs 9,80 o alrededor de Bs 10 sería compatible con el funcionamiento de la economía boliviana y aseguró que el Gobierno continuará realizando un seguimiento permanente del comportamiento del mercado cambiario mientras evoluciona el nuevo régimen.