Dirigentes del agro denuncian un escenario de hostigamiento estatal contra líderes sindicales y advierten sobre la respuesta de los sindicatos ante la detención de Salazar.

La detención de Vicente Salazar provocó un quiebre en las relaciones entre el campesinado y el aparato oficial. El representante del sector, Nelson Virreyra, manifestó que los movimientos sociales enfrentan una fase de hostigamiento judicial destinada a neutralizar las voces críticas.

Los sindicatos aseguran que la encarcelamiento del dirigente de la Túpac Katari representa una amenaza abierta para cualquier estructura de base que decida protestar por las políticas de Estado aplicadas recientemente.

“El d3lit0 que hemos cometido es haber alzado la voz, nos hemos levantado contra este gobierno tir4no”, declaró Virreyra. El portavoz tradujo la medida judicial como una coacción directa del sector oficialista: “señores indígenas, campesinos y obreros, prohibido levantar la voz porque les va a ir igualito que a Vicente Salazar”.

El sector instó a las autoridades a evitar provocaciones, señalando la propensión histórica a la protesta social durante este período del año: “octubre es un mes combativo, en octubre se han sacado muchos presidentes”.