La presidenta encargada confirmó emergencia nacional, anunció recursos económicos y pidió acelerar el rescate mientras continúan las operaciones en zonas destruidas.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció un fondo de 200 millones de dólares para enfrentar los daños provocados por el terremoto que golpeó al país y dejó una crisis humanitaria con cientos de víctimas.
Durante su declaración ante la nación, Rodríguez confirmó que el Gobierno activó un plan de emergencia para atender a las familias afectadas, recuperar servicios básicos y comenzar la reconstrucción de las zonas donde el movimiento sísmico causó mayores pérdidas.
La autoridad informó que La Guaira es la región con mayor impacto y fue declarada zona de desastre debido al colapso de edificaciones, daños en viviendas y comunidades que quedaron parcialmente incomunicadas. Equipos de rescate trabajan en el lugar con maquinaria pesada y personal especializado para encontrar personas atrapadas.
“Las próximas horas son decisivas para quienes todavía necesitan ayuda”, manifestó Rodríguez al referirse a las tareas desplegadas por organismos de socorro.
El balance entregado por las autoridades registra 164 personas fallecidas y 971 heridas después del fenómeno que afectó diferentes puntos del territorio venezolano.
Los reportes técnicos del Servicio Geológico de Estados Unidos señalan que el terremoto estuvo precedido por un movimiento de magnitud 7,2 registrado a las 18:04. Menos de un minuto después ocurrió el evento principal, con una magnitud estimada de 7,5. La profundidad de ambos movimientos fue cercana a los 13,2 kilómetros, provocando mayores daños en áreas urbanas.
Caracas fue una de las ciudades más afectadas. El temor provocado por las réplicas llevó a numerosos habitantes a abandonar sus hogares y permanecer fuera de los edificios durante la noche. En Los Palos Grandes y San Bernardino se reportó el derrumbe de estructuras, mientras brigadas de emergencia ingresaban a las zonas afectadas.
En Baruta, las autoridades informaron sobre daños en Las Minas, donde varias construcciones sufrieron colapsos y se registraron nuevas víctimas.
El terremoto también alteró el transporte nacional. El aeropuerto internacional de Maiquetía suspendió sus operaciones para evaluar las condiciones de sus instalaciones. Además, el Metro de Caracas y la red ferroviaria quedaron temporalmente detenidos para permitir el traslado de ambulancias y equipos de rescate.
Rodríguez pidió a la población seguir las instrucciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios mientras continúan las labores de emergencia. También convocó a una jornada de oración por las víctimas y las personas que aún esperan ser ubicadas.
Como parte de la respuesta económica, el Ejecutivo anunció créditos especiales para ciudadanos y sectores comerciales perjudicados por la destrucción de viviendas o la interrupción de actividades laborales.
La cooperación internacional comenzó con el despliegue de personal especializado del sistema de Naciones Unidas. Gobiernos de México, Cuba, Colombia, Panamá, Türkiye y Estados Unidos expresaron su disposición para enviar asistencia.
Las autoridades mantienen como prioridad la búsqueda de sobrevivientes, la atención de heridos y la recuperación de infraestructura esencial para las comunidades golpeadas por el terremoto.
