La autoridad religiosa convocó a privilegiar el diálogo y sostuvo que ninguna diferencia puede estar por encima de la vida ni del bienestar de la población boliviana.

El cardenal de Bolivia, Toribio Porco Ticona, exhortó a los distintos actores involucrados en el conflicto social a retomar el camino del diálogo y a buscar soluciones que permitan superar la crisis que afecta al país.
A través de una carta abierta dirigida a las autoridades, organizaciones movilizadas y a la ciudadanía, Ticona expresó su preocupación por las consecuencias que la situación genera sobre la población y pidió asumir responsabilidades para evitar una mayor profundización de las tensiones.
“La vida es sagrada e inviolable”, recordó el cardenal al señalar que cualquier decisión debe tener como principal referencia la protección de las personas y el respeto a su dignidad.
En su pronunciamiento, pidió impulsar un diálogo “honesto, transparente y responsable”, orientado a encontrar respuestas concretas a los problemas que enfrenta la población. Según manifestó, el país necesita entendimiento y acuerdos antes que escenarios de confrontación.
El cardenal también puso énfasis en las dificultades que atraviesan miles de familias bolivianas. Indicó que los sectores más vulnerables son los que terminan soportando el mayor peso de las crisis prolongadas, por lo que llamó a actuar pensando en quienes más necesitan apoyo y atención.
Asimismo, rechazó cualquier manifestación de violencia o enfrentamiento entre bolivianos. “Ninguna causa puede justificar el odio, la violencia, la confrontación entre hermanos o el sufrimiento del pueblo”, afirmó.
Ticona sostuvo que el país debe reencontrarse a partir del respeto y la responsabilidad compartida. En ese sentido, planteó la necesidad de escuchar posiciones diferentes y construir espacios donde prevalezca el interés colectivo.
“Nuestro país no puede acostumbrarse al dolor ni a la división permanente”, expresó.
En la parte final de su mensaje, convocó a tomar decisiones con prudencia, justicia y solidaridad, pensando en el futuro de Bolivia y en las generaciones venideras, además de pedir por la reconciliación y la paz entre los bolivianos.