Las organizaciones sociales decidieron continuar las medidas de presión en todo el país y rechazar cualquier acercamiento con el Ejecutivo. Se garantizará únicamente el paso de emergencias médicas y oxígeno.

Las organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana (COB) resolvieron mantener los bloqueos de caminos y las movilizaciones que se desarrollan desde hace más de un mes en diferentes regiones del país. La decisión fue asumida en un ampliado nacional que reunió a representantes sindicales, campesinos, vecinales y otros sectores sociales que participan de las protestas.
La principal determinación del encuentro fue sostener la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz y descartar, por el momento, cualquier posibilidad de diálogo con el Gobierno. Según los dirigentes presentes, la posición responde al mandato expresado por las bases movilizadas, que consideran insuficientes las acciones impulsadas por el Ejecutivo para atender las demandas planteadas por los sectores sociales.
Al concluir la reunión, el dirigente de la Confederación de Jubilados de Bolivia, Rodolfo Ayala, informó que la resolución central fue ratificar la continuidad de las medidas de presión. “Se mantiene la resolución con la renuncia del presidente”, señaló al resumir las conclusiones alcanzadas por los asistentes.
Ayala explicó que, pese a la continuidad de los bloqueos, las organizaciones decidieron permitir el funcionamiento de corredores humanitarios para atender situaciones de emergencia. La medida contempla el libre tránsito de ambulancias, pacientes, personas con discapacidad y vehículos que transporten oxígeno medicinal e insumos destinados a hospitales.
La decisión fue adoptada debido a los reportes sobre dificultades de abastecimiento en algunos centros de salud, especialmente por la escasez de oxígeno y otros productos necesarios para la atención médica. Los dirigentes remarcaron que el objetivo es evitar que la población afectada por problemas de salud resulte perjudicada por el conflicto.
Las resoluciones del ampliado fueron posteriormente difundidas por la COB a través de sus canales oficiales. En el pronunciamiento se confirmó que las medidas de presión continuarán y que las organizaciones movilizadas no participarán en ningún diálogo mientras no exista una convocatoria formal que sea conocida y evaluada por las bases.
El dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Severo Marca, respaldó esa posición y aseguró que hasta el momento no se recibió ninguna invitación oficial. “Ningún diálogo, acá tampoco hemos visto ninguna invitación”, afirmó.
El exejecutivo de la COB Jaime Solares también participó en el ampliado y coincidió en que la voluntad mayoritaria fue mantener las movilizaciones. Según explicó, las organizaciones presentes ratificaron la continuidad del bloqueo de caminos y la exigencia de cambios políticos como condición para resolver el conflicto.
Solares indicó que el encuentro reflejó un amplio respaldo de los sectores movilizados a las decisiones asumidas por la dirigencia nacional. “La lucha continúa”, expresó al referirse al mandato aprobado durante la reunión.
Otro de los aspectos abordados fue la situación jurídica de algunos dirigentes. Sin embargo, la anulación de las órdenes de aprehensión contra Mario Argollo y Vicente Salazar no modificó el rumbo de las deliberaciones ni generó cambios en las resoluciones finales.
Con esta determinación, la COB y las organizaciones sociales mantienen vigente la protesta que ya supera los 31 días, ratificando la continuidad de los bloqueos y de las movilizaciones en distintos puntos del país, mientras los corredores humanitarios permanecerán habilitados para garantizar el traslado de ambulancias, enfermos y cisternas con oxígeno destinadas a los hospitales.