La Verde llega al compromiso del 26 con estudio táctico detallado, sesiones de análisis colectivo y plena confianza. El cuerpo técnico ajusta cada línea con información sólida del rival.


La Selección boliviana afina su puesta a punto con una premisa clara: conocer al rival al detalle. El cruce ante Surinam no se enfrenta desde la intuición, sino desde un trabajo acumulado que permitió identificar comportamientos, estructuras y variantes del equipo caribeño.
El cuerpo técnico encabezado por Óscar Villegas desarrolló un seguimiento minucioso sobre el funcionamiento del conjunto dirigido por Henk Ten Cate. La observación incluyó tanto el modelo de juego como las características individuales de los futbolistas que han tenido participación reciente. La lectura es completa y se sostiene en material analizado durante varias semanas.
Cristian Farah, asistente técnico, dejó en claro que la información existe, pero no se expone. “No podemos hablar mucho, decir algo es dar información al rival, pero ya lo tenemos visto”, expresó, marcando la línea de trabajo que se mantiene dentro del grupo. La discreción forma parte de la estrategia.
La preparación también involucró directamente a los jugadores. Las sesiones de video permitieron estudiar secuencias de juego, identificar patrones ofensivos y defensivos, además de reconocer transiciones y ocupación de espacios. La dinámica fue constante y orientada a que cada futbolista internalice los movimientos del adversario.
Dentro del análisis se manejan certezas. A pesar de que Surinam no oficializó su lista definitiva, el equipo boliviano proyecta un comportamiento similar al mostrado en presentaciones recientes. Esa referencia permite diseñar respuestas específicas para cada sector del campo.
“Tenemos las armas preparadas para afrontar el partido”, aseguró Farah, reflejando el nivel de confianza que existe en la interna. El grupo se muestra comprometido, con una estructura de trabajo clara y un enfoque que no se dispersa.
La concentración en Monterrey cumple un rol clave en esta etapa. Las condiciones elegidas no son casuales: se busca sostener un ritmo competitivo en un entorno similar al que Bolivia ha manejado en sus últimos encuentros. Este miércoles, el plantel desarrolló su segunda práctica en el complejo de concentración, donde se reforzaron movimientos tácticos y coordinación entre líneas.