La autoridad informó que deja sin efecto su iniciativa de diálogo con el presidente, ratifica su obligación de fiscalizar la gestión pública y sostiene que cualquier conversación futura dependerá exclusivamente de una convocatoria formal.


El vicepresidente Edman Lara oficializó que no continuará promoviendo un acercamiento político con el presidente Rodrigo Paz. La posición fue comunicada en un pronunciamiento público difundido por plataformas digitales, donde estableció que marcará distancia en la relación política entre ambos, aunque no cerró la vía institucional si se concreta una invitación directa del mandatario.
Según explicó, su anterior convocatoria al diálogo respondió a una decisión personal de priorizar la estabilidad nacional por encima de tensiones entre autoridades. Aclaró que ese gesto no representaba una claudicación ni implicaba avalar medidas que, desde su perspectiva, se apartan del marco constitucional o afectan derechos ciudadanos.
Lara remarcó que mantendrá su rol de control y denuncia ante cualquier indicio de corrupción o irregularidad administrativa. Indicó que estas acciones forman parte de las responsabilidades que le asigna la función pública y no obedecen a disputas políticas personales.
En relación con la posibilidad de diálogo, señaló que dentro del entorno gubernamental existen criterios distintos sobre la conveniencia de una reunión entre ambas autoridades. Algunos respaldan el acercamiento, otros lo consideran innecesario. Subrayó que la decisión final corresponde únicamente al presidente.