La renuncia en el Viceministerio de Autonomías activó una fuerte exigencia de autoridades y dirigentes cruceños para que el Gobierno nombre una autoridad técnica comprometida con autonomías y redistribución estatal.


La dimisión de Andrea Barrientos al Viceministerio de Autonomías generó una inmediata presión política desde Santa Cruz para que el Gobierno designe a una nueva autoridad con perfil técnico y compromiso con el régimen autonómico.
La exautoridad comunicó su decisión mediante una carta dirigida al presidente Rodrigo Paz, documento que fue difundido públicamente la noche del viernes. En la misiva explicó que su salida busca preservar la estabilidad de la gestión estatal. “Considero que esta decisión contribuye a preservar el buen desarrollo de la gestión gubernamental y a mantener el clima de respeto que debe caracterizar al servicio público”, señala el texto.
La renuncia se produce después de cuestionamientos de representantes institucionales y políticos cruceños, quienes expresaron desacuerdo con la posición de Barrientos respecto al proceso de reorganización administrativa del Estado.
El gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, sostuvo que la decisión abre la posibilidad de encaminar el trabajo institucional con una autoridad que respalde el régimen autonómico. “Esperamos que la nueva autoridad comprenda algo fundamental: Bolivia es un Estado plurinacional con autonomías”, afirmó.
Desde el Comité Cívico Pro Santa Cruz también manifestaron su posición. El presidente de la institución, Stello Cochamanidis, indicó que la dimisión responde a la fuerte resistencia que había generado la permanencia de la exviceministra en el cargo.
La dirigencia cívica reiteró además la necesidad de que el Gobierno nombre un delegado presidencial que impulse la propuesta denominada modelo “50/50”, planteada para equilibrar la distribución de recursos y competencias entre el nivel central y las regiones.
El vicepresidente del Comité Cívico, Agustín Zambrana, sostuvo que el cambio en el Viceministerio refleja la urgencia de ajustar la conducción del proceso autonómico. “Se necesita una autoridad con capacidad técnica y compromiso con las autonomías”, declaró.