Autoridades judiciales disponen detención preventiva mientras se investigan movimientos económicos, bienes y presuntos nexos con estructuras estatales; defensa rechaza la medida y cuestiona la magnitud de los indicios presentados

La determinación de enviar a Marcelo Arce Mosqueira al penal de Palmasola por 140 días responde a la necesidad de asegurar el avance de una investigación compleja por legitimación de ganancias ilícitas, que involucra flujo de dinero, bienes y posibles vínculos con instancias estatales.

La orden fue emitida por un juzgado anticorrupción de Santa Cruz tras valorar los primeros elementos reunidos por el Ministerio Público y el Viceministerio de Transparencia. Los reportes oficiales sostienen que el investigado habría tenido acceso a recursos mediante mecanismos irregulares relacionados con procesos de contratación, además de mantener presencia en oficinas vinculadas a YPFB.

Durante las intervenciones policiales, se logró el secuestro de 16.500 dólares, 40.000 bolivianos, un motorizado y otros objetos considerados relevantes. El operativo incluyó una búsqueda en un edificio donde inicialmente no fue hallado, hasta que finalmente fue ubicado en la zona de Equipetrol. Según el informe, intentó evadir la acción policial antes de ser interceptado.

El entorno legal del acusado reaccionó con dureza. Su abogado afirmó que la medida es “excesiva” y remarcó que “solo se ha podido demostrar la existencia de dos vehículos y dos inmuebles”, cuestionando la consistencia de los indicios.

Las investigaciones también apuntan a una red de bienes más amplia. Se mencionan al menos 18 inmuebles y 20 vehículos presuntamente relacionados con su actividad económica, aunque no figuren formalmente registrados a su nombre.

Al ingresar al Palacio de Justicia, Arce Mosqueira lanzó un mensaje breve: “al final se hace justicia” y añadió que “el poder es pasajero”, mientras desde el entorno ciudadano se escuchaban gritos exigiendo la devolución de dinero y acusaciones directas en su contra.