El Departamento de Justicia publicó este viernes más de tres millones de páginas y miles de imágenes del caso Epstein, donde aparecen alegaciones no corroboradas que involucran a Donald Trump; autoridades advierten sobre su fiabilidad
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) dio a conocer este viernes una nueva y extensa tanda de documentos relacionados con la investigación federal sobre Jeffrey Epstein, el financiero convicto por delitos sexuales que murió en prisión en 2019. La publicación responde al mandato de la Epstein Files Transparency Act, una ley federal aprobada en 2025 que obliga al gobierno a poner a disposición pública la mayoría de los archivos no clasificados vinculados al caso.
El fiscal general adjunto, Todd Blanche, encabezó una conferencia de prensa en la que informó que se han publicado más de tres millones de páginas, además de cerca de 2 000 videos y alrededor de 180 000 imágenes. Este volumen documental representa una parte significativa de los materiales recopilados por las autoridades a lo largo de años de investigaciones.
Blanche explicó que el proceso implicó la revisión y censura de partes del archivo para proteger identidades de víctimas y testigos, así como para evitar divulgar material que pudiera entorpecer investigaciones en curso o revelar técnica de investigación.
Entre los archivos publicados figuran múltiples menciones a figuras públicas, incluyendo referencias a Donald Trump, que aparecen en comunicaciones, listados y notas presentadas ante el FBI. Sin embargo, las autoridades federales han sido claras al enfatizar que la presencia del nombre de Trump o cualquier otra persona en estos documentos no implica validación de las acusaciones ni constituye evidencia probatoria de conducta delictiva.
La gran mayoría del material divulgado consiste en registros escritos, correos electrónicos, informes internos, notas de agentes y presentaciones de terceros ante el FBI que fueron recopiladas durante el curso de diversas investigaciones relacionadas con Epstein y sus asociados. El DOJ ha subrayado que muchos de estos aportes fueron presentados por particulares al FBI y no han sido verificados como hechos sustentados en investigación formal.
En su comunicado, el Departamento de Justicia afirmó que algunas de las alegaciones contra Trump y otras figuras son infundadas o sensacionalistas, y que fueron incluidas en los archivos únicamente por obligación legal, dado que la ley exige la publicación de todo el material remitido al FBI.
El propio Blanche rechazó la idea de que el DOJ esté protegiendo o favoreciendo a Trump en la divulgación de archivos, afirmando que el proceso de revisión fue exhaustivo y que no hubo intención de ocultar menciones al expresidente.
DONALD TRUMP
Los archivos incluyen menciones a Trump en distintos contextos, como comunicaciones anteriores, listas o notas de casos, pero el DOJ ha señalado que ni las autoridades ni fiscales han confirmado que estas menciones indiquen responsabilidad penal.
Algunos registros que han circulado en plataformas de análisis periodístico y en redes sugieren la existencia de alegaciones de conducta sexual impropia atribuida a Trump, incluso en fechas que datan de décadas atrás. Estos extractos provienen, en muchos casos, de presentaciones al FBI que no pasaron por un proceso de verificación independiente, y no forman parte de procedimientos judiciales abiertos ni de investigaciones que hayan desembocado en cargos formales.
Autoridades del DOJ han expresado específicamente que, de haber existido evidencia sólida y corroborada en relación con Trump u otros individuos, esa evidencia ya habría sido objeto de investigación o presentada en un tribunal, dado el intenso escrutinio público y político que rodea al caso Epstein y a las figuras vinculadas.
TRANSPARENCIA DEL MATERIAL PUBLICADO
La divulgación de este volumen de documentos constituye un paso significativo en la apertura de los archivos relacionados con Epstein, pero también ha generado debates sobre la capacidad del público para interpretar correctamente el material sin un contexto verificable. Expertos en libertad de información han subrayado que publicar documentos sin verificación puede confundir a la opinión pública si no se distingue claramente entre testimonios corroborados y simples presentaciones no verificadas.
Además del gran volumen de texto, la publicación de videos e imágenes ha suscitado preocupación entre sobrevivientes y defensores de víctimas, quienes han criticado las prácticas de censura y las decisiones sobre qué contenidos hacer públicos. Algunos han señalado que la exposición de ciertos materiales podría afectar la privacidad de las personas involucradas.
Las autoridades aclararon que la divulgación se hizo en cumplimiento de la ley, pero que no representa el fin de las revisiones ni de las obligaciones de protección de víctimas. El DOJ indicó que los documentos se presentaron con redacciones extensas donde era necesario para salvaguardar identidades y detalles sensibles.
La publicación de los archivos ha generado reacciones encontradas en distintos ámbitos. Legisladores demócratas han cuestionado al DOJ por lo que consideran una divulgación incompleta de los archivos, con señales de que todavía existe material sin hacer público pese a que la ley exigía su publicación total para diciembre de 2025. Algunos críticos sostienen que la revisión y redacción del material ha sido excesiva, limitando el acceso a información relevante.
Por otro lado, defensores del gobierno han señalado que el proceso ha sido exigente desde el punto de vista legal y logístico, y han defendido la revisión exhaustiva como necesaria para proteger a víctimas y evitar divulgar contenido que pueda causar más daño.
En el contexto político más amplio, estas revelaciones ocurren en un momento de marcado interés público y divisiones partidarias en Estados Unidos, donde cualquier material que involucre a figuras prominentes como Trump tiende a generar amplio escrutinio tanto en medios como en redes sociales.



