El organismo internacional establece requisitos previos para otorgar financiamiento al país, entre ellos reducir el déficit, fortalecer reservas, transparentar datos y aplicar reformas económicas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) establece una serie de compromisos que Bolivia debe cumplir antes de acceder a un programa de financiamiento. Las condiciones planteadas por el organismo incluyen cambios en la administración de las cuentas públicas, medidas para disminuir los desequilibrios fiscales y garantías sobre el uso de los recursos que llegarían mediante el crédito.
Uno de los principales requisitos es la elaboración de un programa de estabilización económica con respaldo técnico. Ese plan debe definir las acciones que aplicará el Estado para ordenar sus ingresos y gastos, establecer metas específicas y permitir una evaluación periódica sobre los avances alcanzados.
Dentro de las exigencias se encuentra la reducción del déficit fiscal mediante un ajuste en el gasto público. El FMI plantea que el país debe avanzar hacia una situación financiera más equilibrada, evitando que el crecimiento de las obligaciones estatales continúe presionando sobre las cuentas nacionales.
El organismo también establece condiciones sobre la administración del dinero proveniente del préstamo. Los recursos deben ser destinados al fortalecimiento de las Reservas Internacionales Netas del Banco Central de Bolivia y no utilizados para cubrir gastos habituales del Estado o mantener subvenciones. La medida busca garantizar que las divisas obtenidas funcionen como respaldo financiero.
Otro punto incluido en los requisitos está relacionado con el mercado cambiario. El FMI solicita acciones orientadas a corregir las distorsiones existentes en la disponibilidad de dólares y mejorar las condiciones para la estabilidad de los precios internos.
Las condiciones del organismo también abarcan aspectos institucionales. El Gobierno que suscriba el acuerdo debe asumir compromisos para aplicar las reformas previstas y mantener la ejecución del programa durante el periodo establecido. Para ello, se requiere una decisión política que permita implementar medidas económicas que pueden generar resistencia social.
La transparencia de la información financiera es otro elemento considerado indispensable. Bolivia tendría que presentar datos fiscales completos, actualizados y verificables, además de reportar con claridad el destino y manejo de los recursos obtenidos mediante la deuda externa.
El acuerdo con el FMI incluye además mecanismos de seguimiento técnico. Equipos del organismo realizarían revisiones periódicas para comprobar si el país cumple con los objetivos definidos en materia fiscal, monetaria y cambiaria.
Estas evaluaciones determinarían el cumplimiento de las metas acordadas y permitirían establecer si corresponde mantener el programa de financiamiento y habilitar los desembolsos previstos. Las condiciones forman parte del esquema utilizado por el organismo para acompañar créditos destinados a países que buscan corregir desequilibrios económicos y recuperar estabilidad financiera.
