Edgar Morales cuestionó la influencia de extranjeros en el entorno presidencial y afirmó que las decisiones tomadas por el Gobierno no reflejan la realidad social ni económica del país.


Las declaraciones del exministro de Trabajo, Edgar Morales, volvieron a poner bajo cuestionamiento al entorno político del presidente Rodrigo Paz. La exautoridad aseguró que un grupo de asesores extranjeros está teniendo participación directa en las decisiones del Ejecutivo y atribuyó a esa influencia parte de la crisis que enfrenta el país.
Morales sostuvo que el problema no se limita al desempeño de los ministros, sino a personas externas que —según dijo— orientan políticamente al mandatario sin conocer la situación real de Bolivia. “Los asesores del presidente Paz son pésimos”, afirmó durante sus declaraciones públicas.
El exministro manifestó que muchas de las medidas adoptadas por el Gobierno terminaron generando molestia y confrontación porque fueron impulsadas por personas alejadas de las necesidades de la población. A su criterio, existe una desconexión entre quienes toman decisiones y los sectores sociales afectados por la crisis económica y política.
También lanzó una recomendación directa al presidente. “Cambiar a sus asesores” fue el pedido que hizo Morales, convencido de que una modificación en el círculo más cercano del mandatario podría disminuir la conflictividad y evitar nuevos errores políticos.
En sus declaraciones, la exautoridad insistió además en la necesidad de que el gabinete tenga mayor presencia de representantes indígenas y populares. Señaló que el Gobierno debería incluir a profesionales y dirigentes quechuas, aymaras y guaraníes para acercar la administración estatal a la realidad del país.
Morales dejó otra frase que elevó aún más la atención sobre sus denuncias. “Si hablo de todo lo que sé, puede empeorar la situación”, expresó al advertir que conoce información interna relacionada con el funcionamiento del Gobierno, aunque evitó brindar detalles adicionales sobre esos hechos.